Con la finalidad de salvaguardar la producción de la ganadería familiar en Cajamarca, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) aplicó 228 915 vacunas para prevenir enfermedades como la rabia de los herbívoros, el carbunco sintomático y la peste porcina clásica, beneficiando a 42 521 productores pecuarios cajamarquinos. Hasta finales de año proyecta vacunar a 347 344 animales.
La entidad sanitaria reporta que hasta julio se han vacunado a 102 054 cerdos contra la peste porcina clásica, a 84 938 animales de abasto (bovino, equino, porcino, ovino y caprino, en ese orden) contra la rabia de los herbívoros y a 41 923 vacunos contra el carbunco sintomático.
Para las jornadas de vacunación, la autoridad en sanidad agraria se vale de veterinarios contratados, así como de médicos de la actividad privada mediante convenio. Solo estos profesionales están autorizados para vacunar oficialmente al ganado contra las enfermedades citadas líneas arriba y emiten un certificado a nombre del Senasa.
Salvaguardar la producción de la ganadería familiar es una prioridad para el Senasa que mediante las vacunas se ha trazado la meta de controlar y erradicar la peste porcina clásica. De conseguirlo, se abriría el mercado internacional para la comercialización de cerdos y sus derivados.
Para conseguir el objetivo, se ha priorizado la erradicación de la peste porcina mediante el Programa de Desarrollo Agrario e Inocuidad Agroalimentaria (Prodesa) que entró en vigencia el 2019 y concluye en el 2023.
Según el Censo Agrario 2017, el departamento concentra la segunda población porcina más grande del país y cuenta con 116 060 criadores, siendo Cutervo, Chota y Cajamarca las principales provincias productoras, seguidas de Cajabamba, Celendín, San Miguel, Santa Cruz y San Ignacio y en menor medida por Contumazá, San Pablo y Hualgayoc, con predominio de la raza criolla.
