La construcción de qochas en la región Cajamarca es un reto histórico, con el objetivo de garantizar agua para riego en tiempos de sequía y fortalecer la producción agrícola y ganadera de miles de familias. Solo en la provincia de Cajamarca se tiene proyectada la construcción de 22 qochas, iniciando con el embalse Agua Negra, ubicado en la comunidad campesina Cumbico, en el distrito de Magdalena.
En la qocha Agua Negra se edificará un dique de 13 metros de altura, capaz de almacenar más de 350 000 metros cúbicos de agua de lluvia para riego y recarga hídrica.
El equipo técnico de la Dirección Regional de Agricultura de Cajamarca avanzó con los trabajos de limpieza y conformación de la base del dique, excavación y compactación del dentellón (estructura fundamental que asegura la cimentación profunda del dique). En los próximos días se iniciará la etapa de construcción del muro principal.

Para la implementación de las qochas, la ingeniería aprovecha las explanadas naturales del territorio, identificando sitios estratégicos para levantar muros con material de la zona. Estas estructuras serán revestidas con geomembrana, con el fin de impermeabilizar, proteger y garantizar la seguridad y durabilidad de la obra por más de 100 años.
En las zonas de recarga hídrica asociadas a la qocha Agua Negra se ejecutarán trabajos integrales de manejo y conservación de cuenca, como construcción de zanjas de infiltración, conformación de bosques y reforestación, instalación de cercos vivos, capacitación a productores y manejo de pasturas, cultivos y ganadería.
Impactos económicos de la obra: beneficios económicos, mayor disponibilidad de agua para riego durante la época seca, incremento de la producción agrícola, forraje y ganadería, mejora en la crianza de animales menores, generación de empleo temporal en la zona, ampliación de áreas de cultivo con riego y aumento del rendimiento productivo.
Beneficios socioambientales: recarga de acuíferos mediante la infiltración progresiva del agua almacenada, reducción de la erosión de suelos, deslizamientos e inundaciones, restauración de ecosistemas altoandinos mediante reforestación y prácticas de conservación, contribución a la soberanía hídrica de las comunidades campesinas y fortalecimiento de la gestión sostenible del recurso hídrico.
