Más de 12,000 hectáreas de mango en el valle de San Lorenzo, región Piura, se encuentran en la etapa de “cuajado” o llenado del fruto, pero podrían estar en riesgo de “abortar” o caer debido a las bajas temperaturas.
Para evitar que los frutos caigan por el frío, ahora los productores deberán aplicar los fertilizantes, como calcio, boro y zinc, manifestó el Sr. Arcadio Peña, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios (Apagro), quien recalcó, además, que los productores del ramo deberán aplicar potasio y urea para el fortalecimiento del suelo por el cambio brusco de temperaturas. Pero el problema sigue siendo el alto precio de estos insumos.
Asimismo, el Sr. Peña expresó su preocupación que, si las temperaturas siguen bajando a menos de 19 grados, la producción de mango podría disminuir porque el frutal no resiste y se cae o no llega a alcanzar el tamaño ideal para su exportación.
