Tal como se señaló en el informe principal, los emprendimientos dedicados exclusivamente a la producción de leche de cabra aún son escasos en el país. Entre los más destacados figuran La Cabrita, ubicada en el valle del Chillón (Lima), de la ingeniera Gisela Igreda Lix; La Lecherita de Quives, en el distrito de Santa Rosa de Quives (Canta, Lima), liderada por la Sra. Hilda Garayar, que obtuvieron sendas medallas de bronce en el Concurso Internacional de Quesos Artesanales ExpoQueijo Brasil.
A esta lista se suman La Cabrita Lechera, en Tacna; La Caprita, del Ing. Gastón Dueñas Cuadros, en Cañete (Lima); y la experiencia de la Sra. Martha Huallazo Huamaní, criadora de cabras Saanen en la Irrigación Majes (Arequipa). Estos casos demuestran que es posible impulsar, de manera comercial, la producción de leche de cabra y sus derivados en el Perú.

En esa misma línea se encuentra la Empresa Agropecuaria y Forestal La Cosecha S.A.C., en Ayacucho, liderada por la familia Rojas Calderón, que ha logrado posicionarse como un referente regional en la crianza tecnificada de cabras y la elaboración de derivados lácteos de alta calidad.
“En nuestro afán por recuperar una tradición familiar y posicionar la leche caprina como una alternativa nutritiva para la alimentación infantil, hace cinco años decidimos apostar por la crianza tecnificada de cabras lecheras y la producción de leche y derivados”, señala la Lic. Gabriela Rojas Calderón, gerente de ventas de la empresa.
Actualmente, La Cosecha se consolida como un modelo productivo en la región, con un hato de 100 cabras de la raza Anglonubiana en producción, manejadas bajo un sistema de libre pastoreo en el distrito de Vinchos, provincia de Huamanga. La empresa cuenta con una sala de ordeño en la misma zona, desde donde la leche es trasladada a su planta de procesamiento, ubicada en el distrito de San Juan Bautista, para su transformación.
La producción mensual alcanza aproximadamente 1000 litros de leche de cabra, provenientes tanto de su propio hato como del acopio a criadores vecinos. Esta materia prima se destina a la venta directa y a la elaboración de diversos derivados, entre los que destacan queso fresco y madurado pasteurizado, yogurt bebible con frutas (arándano, mango y fresa), yogurt griego, manjar y leche pasteurizada.
Los productos están dirigidos principalmente, a familias que buscan opciones alimentarias más saludable, tales como padres de familia que valoran la leche de cabra como complemento nutricional para sus hijos, debido a sus propiedades digestivas y su aporte alimenticio. Además, el acopio de leche a productores locales contribuye al fortalecimiento de la economía de la zona y a la articulación de la cadena productiva caprina.

No obstante, la empresa reconoce que aún enfrenta el desafío de posicionar los derivados de leche de cabra en el mercado. “El consumidor todavía percibe estos productos como poco conocidos, lo que genera cierta resistencia. Por ello, es necesario realizar degustaciones y actividades de difusión que permitan dar a conocer sus beneficios”, explica Rojas Calderón.
Con esta iniciativa, La Cosecha no solo busca diversificar su oferta agropecuaria, sino también revalorar la producción caprina, promover hábitos de consumo más informados y consolidar un modelo de crecimiento sostenible con identidad local.
