La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) entregó el comedor popular renovado del centro poblado de Triboline, en el distrito de Sivia (Ayacucho), en beneficio directo de 270 familias de la zona. La atención estará dirigida, principalmente, a niños y adultos mayores en situación de vulnerabilidad, garantizando un servicio digno y en mejores condiciones.
Devida invirtió S/45 000 en la ejecución de la obra, con el objetivo de prolongar la vida útil del activo comunal, asegurando su buen uso y brindar un espacio adecuado a la población. Durante el 2025, la institución tiene previsto realizar un total de 17 mantenimientos de infraestructuras comunales en distintas localidades, en el marco de la Política Nacional Contra las Drogas al 2030.
Los trabajos realizados incluyeron el cambio de calaminas de todo el techo, la reparación de correas y tijerales de madera, la instalación de nuevas canaletas metálicas y el enlucido de muros interiores y del frontis. Asimismo, se pintaron los ambientes internos y externos, se acondicionó el piso pulido y la vereda frontal, además de modernizar el sistema eléctrico con nuevos conductores, luminarias, tomacorrientes, interruptores y un tablero de distribución renovado.

Con estas mejoras, el comedor popular quedó totalmente acondicionado para brindar un servicio seguro y de calidad a la comunidad. De esta manera, Devida fortalece los espacios comunales que son esenciales para la organización social, el bienestar alimentario y el desarrollo de las familias en situación de pobreza.
Maricela Guillén, presidenta del comedor popular de Triboline, expresó su satisfacción por la entrega del local. “Nuestros sueños de contar con un espacio adecuado para el comedor se hicieron realidad, con la asistencia de Devida y el esfuerzo de nuestras socias, podremos alimentar a nuestros comensales en un espacio de lujo”, destacó.
