Una alternativa frente a la escasez de agua y sequías recurrentes (y también terrenos de cultivo) en la producción de forraje, es la técnica de “cultivo sin suelo”, más conocida como la hidroponía, tal como lo está demostrando en Carás, Huaylas, el Ing. José Ramón Terry Pacheco, gerente de Consultoría Terrycola.
Con el empleo de nanotecnología y microorganismos eficaces, en espacios pequeños, pero en un ambiente controlado de temperatura, humedad relativa e iluminación, se colocan bandejas a diferentes niveles, donde germinan semillas de trigo, cebada, maíz, que luego de días ya están listas para su cosecha, para alimentar a los cuyes.
¿El resultado? forrajes con alto valor proteico, pero con menor cantidad de agua frente al cultivo tradicional. Este proyecto piloto —el primero en toda la región— permite garantizar alimento para los cuyes (y cualquier animal), durante todo el año, con una ventaja adicional: sin la aplicación de agroquímicos que contaminan el medio ambiente.

