El algodón pardo amazónico (Gossipium Barbadense L) es oriundo del Perú y lo han cultivado desde épocas prehispánicas. Durante el Imperio Inca se usó en la parte productiva, industria artesanal y para los famosos trueques (una forma de intercambio comercial de ese tiempo). También lo cultivaron como planta medicinal y etnomedicinal para uso de las parteras en el momento que nacían los niños en nuestras culturas peruanas.
Cultivo en pequeña escala
En la región San Martín el algodón pardo se cultiva en pequeña escala, como un algodón rezagado, debido a que el algodón blanco tuvo mayor importancia comercial y uso masivo.
“Los grupos de interés económicos peruanos tuvieron intensiones de erradicar nuestros diversos algodones de colores, entre ellos el algodón pardo, azul [sani utku], cremas, chocolates, verde, lila, entre otros”, manifiesta el Dr. Pompilio Azang Huamán, quien desde hace 15 años siembra el algodón pardo en su fundo Muyupampa en Tarapoto, San Martín.

“Nuestra cultura amazónica [quechua Lamas] viene cultivando hasta la fecha el algodón pardo, para uso en tejidos tradicionales [pretinas, chumbis, telares o paños], usos etnomédicos, etc. Ahí radica la otra importancia de conservar nuestros recursos genéticos”, asegura el especialista.
El algodón pardo se puede cultivar en diversos pisos ecológicos, desde los 100 hasta 450 m s.n.m. en forma comercial. Sin embargo, se encontró algodones de color hasta los 1.100 m s.n.m., donde lo cultivan con fines medicinales en sus chacras-huertos.
Importancia económica
La región San Martin tiene un área potencial de 4.000 a 6.000 hectáreas para sembrar algodón pardo por campaña. Este tipo de algodón es muy resistente a plagas y enfermedades, no necesita de suelos altamente exigentes en nutrientes, ni tampoco de grandes cantidades de agua para su producción. Las actividades de deshierbo se pueden hacer con motoguadañas y los costos de producción son bajos.
Es una actividad de los pequeños productores y que crea fuente de trabajo para la familia (economía circular o economía de escala), generando movimiento económico comunitario, por ser de color natural y sin tintes, ni procesos químicos industriales. Por esa razón es muy requerido en el mundo por muchas empresas de Japón, Estados Unidos, Francia, Alemania, entre otros países que valoran el medio ambiente.
Rendimiento por hectárea
El periodo vegetativo del algodón pardo es de solo seis meses y los rendimientos por hectárea son de 2.200 kilogramos. Los precios del quintal de la fibra oscilan entre 120 y 150 dólares, por lo que se constituye en una alternativa económica para hacer frente a esta crisis económica del país.
“Los productores ambientalistas, socialmente organizados y económicamente maltratados, encuentran una oportunidad de desarrollo con el algodón de color”, asegura el Dr. Azang.

Artesanías y prendas de vestir para el mundo
La cadena de suministro se desarrolla a nivel pequeño, mediano o grande. Los pequeños productores organizados con sus familias desarrollan artesanías o prendas de vestir que lo venden en la comunidad nativa del Huayco, provincia de Lamas. Eso significa producir el algodón, desmotar, hilar, tejer y confeccionar.
Ese mismo proceso lo hacen los medianos y grandes empresas industriales, pero en forma masiva, con diferente tecnología, cada cual desarrollan prendas de acuerdo a su mercado que lograron.
Existen todavía en nuestro país empresas como Bergman Rivera SAC, Industria Textil, Pakucho Pax, entre otras, que valoran el medio ambiente y contribuyen económicamente por la producción de manera sostenible.
Finalmente, el Dr. Azang exhorta a la población o grupos organizados de productores de la región San Martin a desarrollar convenios y contratos con empresas interesadas en el cultivo, y que el Estado apoye estas iniciativas de desarrollo local, con el fin de dinamizar la economía en forma organizada y ambientalmente sostenible, sin destruir nuestra biodiversidad. Además, se necesita ampliar el semillero de una hectárea que se instaló conjuntamente con el INIA para ofrecer material genético de alta calidad.
