La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) entregó 106.8 toneladas de alimento extruido para peces en beneficio de 330 familias acuicultoras de las regiones de Ucayali y Huánuco. La intervención alcanza a 59 caseríos en zonas priorizadas, donde se busca fortalecer la economía lícita y reducir la vulnerabilidad frente al narcotráfico.
La distribución se ejecutó en Boquerón, Padre Abad, Huipoca, Irazola, Neshuya y Curimaná, en la provincia de Padre Abad. También en los distritos de Campo Verde, Callería y Yarinacocha, en la provincia de Coronel Portillo. Asimismo, el apoyo llegó a Yuyapichis, en la provincia de Puerto Inca.

Seis comunidades nativas reciben este respaldo: Yamino, Santa Clara, San José de Tunuya, Santa Isabel de Pachitea, San Juan de Pachitea y Huacamayo. Para estas familias, la acuicultura representa una fuente directa de ingresos y de alimentos.
El insumo contribuye a mejorar el crecimiento de los peces y el rendimiento de los estanques, eleva la calidad del producto y amplía las oportunidades de comercialización. Además, Devida brinda asistencia técnica permanente, lo que fortalece la cadena acuícola y consolida esta actividad como una alternativa sostenible y rentable.
La campaña proyecta, hasta marzo de 2026, una producción cercana a 80 toneladas de carne de pescado. Este resultado contribuye a la seguridad alimentaria y genera ingresos para cientos de hogares que hoy apuestan por el desarrollo alternativo.
