Con 72 años a cuestas, el Sr. Albino Bartolo Pumarrumi sigue siendo un gran ejemplo para los jóvenes y emprendedores de la región Lima y el país. Él es el pionero en el cultivo de aguaymanto en la región Lima, cuyo trabajo empezó hace 30 años, en terrenos baldíos de la provincia de Cajatambo y cuando todos creían que ese frutal era mala hierba, no tenía futuro y a la cual nadie le daba importancia, él decidió sembrar para vender como fruta fresca y la mayor parte de su producción la destinó a la elaboración de mermeladas, néctares y licor de aguaymanto y frutas deshidratadas, productos que han llegado a consumidores de Italia.
Como ese esfuerzo no fue suficiente para don Albino Bartolo, en plena pandemia, él implementó un huerto orgánico en Huaral con aguaymanto, pitahaya, frambuesas y fresas utilizando envases reciclables, cuyas cosecha comercializa en el mercado regional.
Pero no solo eso, con el apoyo de un grupo de hijos residentes de Huancapón, Cajatambo, en diversos países, él se ha propuesto habilitar 10 hectáreas terrenos vírgenes y abandonados a la fruticultura, con riego tecnificado (5 ha de aguaymanto) y (5 ha de pitahaya). “Ya compramos mallas raschell, alambres, palos así como esquejes y plantones y otros para empezar los trabajos correspondientes”, señala el Sr. Albino Bartolo.
Cabe destacar que el aguaymanto actualmente tiene un precio de seis soles el kilogramo y la pitahaya a siete soles, pero si se produce con certificación orgánica sus precios pueden hasta duplicar.
