La apicultura se ha convertido en una actividad crucial para el desarrollo del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Este año, 210 familias apícolas, respaldadas por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), producirán más de 10 000 kilogramos de miel de abeja.
En su esfuerzo por preservar el medio ambiente, Devida promueve la apicultura en 17 distritos de las regiones de Ayacucho, Cusco y Junín, conscientes de la vital importancia de las abejas en la polinización y la biodiversidad. Este año, 60 nuevas familias se han sumado a la actividad apícola, quienes recibirán asistencia para iniciarse en esta cadena productiva.
En el mercado local, el precio promedio de un kilogramo de miel de abeja es de S/35, lo que representa una oportunidad significativa para mejorar los ingresos de las familias dedicadas a esta actividad.
Además, la apicultura permite la obtención de productos derivados como jalea real, polen, cera y propóleo, ampliando las posibilidades económicas para los productores.

El equipo técnico de la actividad apícola de Devida brinda asesoramiento personalizado y utiliza metodologías innovadoras como las escuelas de campo para agricultores. Los temas tratados incluyen alimentación artificial, mantenimiento de apiarios, producción de abejas reinas y cosecha de miel. Además, se dota a los apicultores de colmenas Langstroth, cera estampada, mamelucos, ahumadores, entre otros equipos esenciales.
Devida continúa su compromiso con el desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades del Vraem, promoviendo prácticas que no solo benefician económicamente a las familias, sino que también contribuyen a la conservación del medio ambiente.
