El estudiante del Programa de Doctorado en Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), Diego Suero Sánchez, desarrolla un sistema de humedal híbrido capaz de tratar lixiviados de rellenos sanitarios. Esta tecnología busca aplicarse en el relleno sanitario de Urubamba, con el objetivo de evitar que estos líquidos altamente contaminantes generen impactos negativos en el suelo y en las aguas subterráneas de Cusco.
Los lixiviados se forman cuando el agua de lluvia se filtra a través de materia orgánica en descomposición, generando un líquido denso y tóxico. Para reducir sus efectos, el investigador diseña un sistema híbrido conformado por un humedal vertical y otro horizontal, los cuales permiten transformar estos residuos en un líquido menos peligroso para el medio ambiente.

Diego Suero señala que, actualmente, en el país no existen sistemas de tratamiento de lixiviados implementados de manera sistemática y sostenida, mientras que, a nivel internacional, predominan tratamientos fisicoquímicos que suelen ser costosos, complejos y de difícil operación. En ese contexto, destaca que los humedales construidos representan una alternativa natural y de bajo costo.
“Una solución que planteo es que los humedales pueden tratar los lixiviados. No es una tarea sencilla, ya que son líquidos muy contaminantes y variables. He realizado algunas adaptaciones en mi proyecto, como la dilución previa del lixiviado antes de su ingreso y el uso de humedales híbridos, es decir, una etapa vertical seguida de una horizontal, con la finalidad de promover procesos de nitrificación y desnitrificación”, explicó el ingeniero agrícola Diego Suero.

Componentes de los humedales construidos
El especialista detalló que los humedales construidos están conformados principalmente por geomembrana, sustratos y plantas, elementos que cumplen funciones clave en el tratamiento de lixiviados.
“Primero, se realiza la impermeabilización para aislar el humedal del entorno. Generalmente se utiliza geomembrana, aunque también puede emplearse concreto. Luego está el sustrato, que es el elemento más importante, compuesto por arena gruesa, confitillo y piedras chancadas. Finalmente, están las plantas, que absorben nutrientes, inyectan oxígeno al sustrato, mejoran las condiciones hidráulicas y favorecen el desarrollo de comunidades microbiológicas en sus raíces”, precisó.
Funcionamiento de humedales híbridos
El ingeniero explicó que el funcionamiento de estos sistemas es relativamente sencillo y se basa en mecanismos naturales de depuración. En el humedal vertical, el agua contaminada se distribuye desde la parte superior y fluye por gravedad hacia la zona inferior. Luego, en el humedal horizontal —de forma alargada y con ligera pendiente— el agua ingresa por un extremo y es recogida por el otro.
“En mi investigación utilizo ambos tipos porque presentan ventajas complementarias. Los humedales verticales soportan mayor carga de contaminantes y permiten la nitrificación, ya que los lixiviados contienen altos niveles de nitrógeno en forma de amonio y nitrógeno total Kjeldahl. Este proceso requiere alta disponibilidad de oxígeno, condición que se logra en este tipo de humedal”, indicó.
Finalmente, precisó que en los humedales horizontales se desarrolla la desnitrificación, proceso mediante el cual los nitritos y nitratos se transforman en nitrógeno gaseoso, reduciendo significativamente la carga de nitrógeno presente en los lixiviados.
