En Huaral, entre campos de frutas y hortalizas, Thais Correa Chinen encontró el lugar donde echar raíces y una vocación que la llevó de los certámenes de belleza a las pasarelas, sin abandonar su sueño de convertirse en arquitecta.
Aunque nació hace 23 años en Japón, fue Huaral la tierra que la vio crecer. Entre campos de cultivo, aromas de frutas y hortalizas, y el ritmo cotidiano de una ciudad estrechamente ligada al agro, transcurrió su infancia. Allí aprendió a mirar el campo con afecto y descubrió, también, su pasión por el modelaje.

Hija de padre peruano y madre japonesa, Thais lleva en sus rasgos la armonía de dos culturas y en su personalidad, una singular mezcla de naturalidad, carácter y elegancia. Su presencia y desenvoltura frente al público la llevaron a conquistar las coronas de Miss Huaral Distrital 2018 y Miss Huaral Provincial 2019, experiencias que marcaron el comienzo de su recorrido por las pasarelas y los certámenes de belleza.

Hoy, Thais divide su tiempo entre el modelaje y sus estudios de Arquitectura en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Son dos mundos distintos, pero unidos por una misma vocación: crear. En las pasarelas proyecta seguridad y estilo; en las aulas aprende a imaginar y diseñar espacios que, algún día, espera convertir en realidad.

Con la mirada puesta en el futuro y el recuerdo de aquella tierra que la vio crecer, Thais avanza con paso firme. Lleva consigo la frescura de Huaral, el carácter de sus raíces y el encanto de una historia que, como los frutos de su tierra, ha sabido madurar con el tiempo.
