El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) presentó el “Registro Oficial de Árboles Patrimoniales del Perú”, una herramienta pionera que pone en valor a los 228 ejemplares más emblemáticos del país como símbolos vivos de identidad, historia y memoria colectiva.
Este registro nacional reúne información de los árboles patrimoniales reconocidos a nivel nacional y se consolida como una plataforma orientada a fortalecer su conservación, promover su valoración ciudadana e impulsar el desarrollo de rutas turísticas y culturales asociadas a estos recursos forestales.
La iniciativa, desarrollada junto a los gobiernos locales, busca visibilizar a estos “guardianes silenciosos” que han acompañado durante décadas —e incluso siglos— la historia de pueblos y ciudades del Perú, convirtiéndose en referentes ambientales, culturales y paisajísticos para las futuras generaciones.
Durante la presentación, el viceministro de Desarrollo de Agricultura Familiar e Infraestructura Agraria y Riego, Orlando Chirinos Trujillo, destacó que cada uno de los árboles patrimoniales alberga historias, biodiversidad y brinda diversos servicios ecosistémicos, como la regulación del clima, la captura de carbono, la mejora de la calidad del aire y el hábitat para la fauna silvestre, además de contribuir al bienestar de la población.
El Registro Oficial de Árboles Patrimoniales del Serfor permite a la ciudadanía conocer y proponer árboles que destaquen por su longevidad, gran tamaño, belleza escénica, originalidad de sus formas o vinculación con el paisaje, así como por su relevancia cultural, histórica, científica o educativa.
El director ejecutivo del Serfor, Erasmo Otárola Acevedo, explicó que la institución brinda asistencia técnica a los gobiernos locales para fortalecer la forestería urbana como una actividad prioritaria que contribuye a generar empleo, desarrollo social y mejorar la calidad de vida de la población, aportando así a la sostenibilidad de las ciudades.

“Algunos árboles están vinculados a hechos históricos, personajes, tradiciones, plazas, casonas, iglesias, comunidades o recuerdos colectivos. Tal es el caso de los árboles patrimoniales de Cajamarca, Ayacucho y Lima, que hoy reconocemos por su alto valor e importancia para sus pobladores”, remarcó Otárola Acevedo.
El primer árbol declarado “monumental” fue el molle centenario de Estuquiña, en Moquegua, reconocido en el 2015.
Posteriormente, en el 2020, el Serfor aprobó la Guía Oficial para el Reconocimiento de Árboles Patrimoniales, con el objetivo de establecer criterios técnicos y promover su identificación, conservación y valorización. El primer ejemplar reconocido como árbol patrimonial bajo esta normativa fue el ombú de Pueblo Libre, al que se le atribuye una edad aproximada de 200 años.
La promoción de los árboles patrimoniales forma parte de la iniciativa del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre “Bosques en la ciudad: Sembrando vida, cosechando bienestar”, orientada a impulsar la gestión sostenible e integrada de los recursos forestales y de fauna silvestre en entornos urbanos y periurbanos.
Revisa el Registro Oficial de Árboles Patrimoniales: https://sniffs.serfor.gob.pe/arbolespatrimoniales/
