El decano nacional del Colegio de Ingenieros del Perú, Jaime Antonio Ruiz Béjar, planteó que, para enfrentar la crisis alimentaria que atraviesa el país, se debe apostar por soluciones estructurales centradas en la producción animal sostenible, el saneamiento y la infraestructura rural.
Su propuesta surge en un contexto marcado por un reciente estudio de la Universidad del Pacífico, en el que se advierte que más del 50 % de los peruanos se encuentra en situación de inseguridad alimentaria y que más del 20 % padece inseguridad alimentaria severa, cifra que supera el promedio regional latinoamericano.
“El problema no puede seguir abordándose solo desde la medicina. La anemia y la desnutrición también son consecuencia de la falta de planificación territorial, agua potable, saneamiento y acceso a proteínas de calidad”, sostuvo Ruiz Béjar.
El estudio de la Universidad del Pacífico coincide en que las principales causas de la inseguridad alimentaria están vinculadas a la baja productividad agraria, programas alimentarios mal focalizados y ausencia de servicios básicos como agua potable y electricidad.
Ante ello, el representante del gremio ingenieril propuso reorientar el gasto público desde un enfoque asistencialista hacia el fortalecimiento productivo rural, promoviendo la ganadería sostenible y potenciando especies nativas como cuyes, alpacas y llamas, debido a su alto valor nutricional y compatibilidad con los ecosistemas altoandinos.
Asimismo, planteó un abordaje multisectorial liderado por la ingeniería para garantizar acceso a agua potable, saneamiento básico, vías de acceso y pequeñas plantas de procesamiento alimentario en beneficio de las poblaciones más vulnerables.
“El país ya cuenta con conocimiento técnico y científico suficiente para enfrentar la crisis alimentaria, pero hace falta voluntad política para convertir esas capacidades en políticas públicas sostenibles y medibles”, concluyó Ruiz Béjar.
