En el lejano, pero pujante Centro Unido, ubicado en Palo Seco, Caballococha, en el distrito y provincia de Ramón Castilla, región Loreto, Rosenda Reátegui Jorge, quien está a punto de cumplir 70 años, personifica el empuje y el empoderamiento femenino en la región.
Rosenda relata cómo en el pasado, al igual que muchos agricultores locales, se dedicaba al cultivo de la hoja de coca. Sin embargo, con la llegada de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), optó por reemplazar la coca por el cacao fino de aroma.
Esta decisión no solo ha incrementado sus ingresos económicos, sino que también ha mejorado notablemente la calidad de vida de su familia, especialmente con el aumento del precio del cacao en el mercado internacional.
Hoy en día, Rosenda se ha convertido en una de las principales proveedoras de cacao para la Cooperativa “Luz de la Esperanza-Copaile de Caballococha”. Sin embargo, la falta de inversión estatal en infraestructuras de comunicación ha elevado los costos de producción y desalienta a los emprendedores a incursionar en proyectos agrarios y, por el contrario, optar por el cultivo ilegal de coca.
“Muchas veces los productores de cacao tienen que recorrer hasta nueve horas para llevar sus productos al mercado”, señala Rosenda, destacando también el elevado costo del servicio de estibadores, quienes llegan a cobrar hasta 40 soles por saco, reduce drásticamente el margen de ganancia para el productor.
