Los andenes precolombinos, considerados como una de las tecnologías agrícolas más avanzadas de las civilizaciones andinas, representan un valioso recurso para la agricultura en Perú. Estos sistemas de terrazas no solo optimizan el uso del terreno montañoso, sino que también han demostrado ser efectivos para conservar el agua y promover la biodiversidad. Sin embargo, se estima que, de alrededor de un millón de hectáreas de andenes, solo 250.000 están actualmente en uso, mientras que el resto permanece en estado de abandono o deterioro.
El Dr. Mario Tapia Núñez, especialista en sistemas andinos de producción, destaca que la rehabilitación de estas estructuras no solo podría aumentar significativamente la producción agrícola, sino que también contribuiría a fortalecer la seguridad alimentaria y la economía de las comunidades. A través de un enfoque integral, que incluya el diálogo con las comunidades, el fortalecimiento de infraestructuras y programas de capacitación adaptados a las necesidades locales, es posible recuperar el potencial de estos ecosistemas. Esto permitiría que los andenes vuelvan a ser una fuente clave de producción sostenible, tal como lo fueron en el antiguo Perú.

Asimismo, el Dr. Bernardo Roca Rey, extinto periodista, gastrónomo y expresidente de Apega, propuso en su momento promover la adopción de andenes por empresas privadas. Esta estrategia, que busca incentivar la inversión privada en la rehabilitación y mantenimiento de los andenes, se presenta nuevamente como una opción viable.
Al alinear los intereses del sector privado con los objetivos de sostenibilidad y desarrollo rural, se puede generar un impacto positivo en la producción agrícola, al mismo tiempo que se preserva un legado cultural invaluable.
ꟷ ¿Cuántos tipos de andenes precolombinos existieron en el país, incluyendo los agrícolas, Dr. Tapia?
ꟷ Diversos estudios y autores han intentado clasificar los andenes o terrazas precolombinas en el Perú, basándose en características como los materiales utilizados en los muros (piedra, champas, etc.), su ubicación (andenes rurales y urbanos, como en Cusco y Arequipa), y las diferentes zonas agroecológicas donde se ubican (Yunga, Quechua, Suni, Puna). Además, se distinguen aquellos que incluyen sistemas de riego o los de secano que dependen de lluvias. Algunos andenes fueron construidos con propósitos ceremoniales en Tipón y los circulares como los de Moray, ambos en Cusco. Los andenes más avanzados integraban el riego, drenaje y movimientos de suelo, especialmente dedicados al cultivo de maíz. También dentro del ecosistema de andenes se incluye a los llamados “pata patas” o terrazas en proceso de construcción.
ꟷ Se estima que hay alrededor de un millón de hectáreas de andenes agrícolas, pero solo 250.000 están en uso actualmente, ¿coincide usted con esta estimación?
ꟷ El primer esfuerzo serio para evaluar la superficie de andenes agrícolas lo realizó la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales (ONERN) en 1984, bajo la dirección del ingeniero Luis Masson Meiss. Este estudio, basado en imágenes satelitales, estimó alrededor de un millón de hectáreas de andenes. Más tarde, en 1986, el Concytec organizó un taller que abordó el tema, donde la antropóloga danesa Inge Schjelllerup reveló la existencia de andenes en regiones como Chachapoyas, mientras que el Ing. Claudio Ramos informó la existencia de unas 120.000 hectáreas de andenes en el Altiplano de Puno, la mayor parte en abandono. Por otro lado, el antropólogo norteamericano David Guillet identificó en 1990 unas 300.000 ha de andenes en 40 de los 54 valles costeros, siendo el valle del Rímac en Lima, el que poseía la mayor superficie de andenes. En los valles interandinos del Cusco, Ayacucho, Apurímac y Junín, se estima que existen otras 300.000 ha de andenería, así como se tiene una superficie significativa en la vertiente oriental andina, como los andenes de Cuyo Cuyo, en Puno. Un programa de AgroRural, financiado por el Banco Mundial, realizó un inventario de andenes que identificó la existencia de 380.000 hectáreas distribuidas en 11 regiones del país. Se puede concluir finalmente, que al menos se cuenta con unas 600.000 a 700.000 ha de las cuales un número muy variable según la región están en abandono.

Adoptar andenes
ꟷ El gobierno ha anunciado la rehabilitación de andenes para incorporarlos a la producción agrícola. ¿Qué estrategias deberían implementarse para aprovechar el potencial de estos ecosistemas?
ꟷ Es una propuesta valiosa, pero es esencial definir cómo ejecutarla, basándose en experiencias previas, como el proyecto Cusichaca en Cusco, que incluyó la publicación de un manual de orientación en la rehabilitación de andenes, escrito por la antropóloga Ana Kendall. El primer paso debe ser dialogar con las comunidades propietarias de los andenes y acordar estrategias de gestión agrícola a largo plazo, considerando no solo los andenes, sino también otras actividades económicas de las familias campesinas, como la ganadería, artesanías o el turismo vivencial. El éxito dependerá de implementar programas integrales de desarrollo rural, con un horizonte mínimo de 10 años y con la dirección de técnicos de reconocida experiencia, de modo que se logre mejorar sustancialmente la economía familiar local, promoviendo soluciones sostenibles para la comercialización de los productos. En el 2013 se puso en producción de papas, quinuas y kiwicha en los andenes de Moray en Cusco, pero no se tuvo cambios económicos sensibles para las cuatro comunidades participantes. Por otro lado, el informe del Programa de Andenes de AgroRural, la rehabilitación de esas estructuras de producción en la zona de Matucana, provincia de Huarochirí, Lima, mostró que los mejores resultados económicos provinieron de los dedicados a la producción de flores. Esto resalta la importancia de alinear la rehabilitación o recuperación de esta tecnología ancestral con la demanda del mercado, demostrados en reducidos ejemplos exitosos. Sin embargo, se evidencian problemas de coordinación entre los programas agrícolas, de diferentes instituciones que no logran complementarse adecuadamente con las acciones de los gobiernos regionales, cuyas oficinas agrarias se encuentran casi abandonadas. También es necesario fomentar la creación de empleo para los jóvenes egresados de institutos tecnológicos, así como mejorar la integración con los proyectos de cooperación internacional y las relaciones entre ministerios clave, como el de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el de Medio Ambiente (Minam) y el de la Producción. Bajo el lema “Juntos, sí se puede”, que podría avanzar hacia una estrategia más integral y efectiva. Asimismo, es fundamental fortalecer la compra de alimentos producidos en los andenes a través de los programas sociales. Finalmente, siguiendo la sugerencia del fallecido periodista, gastrónomo y presidente de la Sociedad Peruana de Gastronomía (Apega), Bernardo Roca Rey, se propone que las empresas privadas adopten un sistema de apadrinamiento para los andenes, asumiendo el rol de “padrinos” para su mantenimiento y desarrollo.
Inicio por regiones seleccionadas
ꟷ ¿En qué regiones se encuentran las mayores superficies de andenes y en qué regiones es más notable su abandono?
ꟷ Es más útil considerar las zonas agroecológicas que las divisiones políticas. En las zonas Quechua y Suni, los andenes se destinan al cultivo de maíz y papas nativas, respectivamente, con rotaciones de cultivos. Áreas como Cuyo Cuyo en Sandia, Puno tienen importantes sistemas de andenería en producción. Sin embargo, el abandono de los andenes es evidente en muchas regiones, en parte debido a la migración de jóvenes a las ciudades y por la falta de incentivos económicos para trabajar en la agricultura andina.
ꟷ ¿Qué consideraciones se deben tomar en cuenta para la rehabilitación de andenes?
ꟷ Es fundamental tomar como unidad de acción a las microcuencas, dando prioridad a las áreas donde existan asociaciones de agricultores. Idealmente, se debería promover la formación de cooperativas que se adapten a la organización comunal y que cuenten con sistemas de andenes en producción. Un ejemplo de esto son los andenes en producción de Cuyo Cuyo, en Sandia, Puno; Colca y Cotahuasi en Arequipa, así como en las microcuencas en Tacna y Moquegua. La selección de las regiones donde iniciará el proyecto podría realizarse mediante un concurso, que permitiría evaluar el interés genuino y las propuestas concretas de los productores locales. Este mecanismo aseguraría que las zonas beneficiadas cuenten con un compromiso activo por parte de los agricultores, quienes podrían presentar proyectos que demuestren su capacidad para aprovechar de manera óptima los andenes. Hace algunos años, al conversar con los agricultores sobre cuáles eran sus necesidades más apremiantes, respondieron que, para conservar sus andenes, requerían mejorar las vías de acceso y contar con un medio de transporte, como un camión, para poder comercializar sus productos de manera más eficiente.
Priorizar la producción para el consumo interno
ꟷ Inventarios en las cuencas de los ríos Rímac y Lurín sugieren que un 75-80 % de los andenes está en estado de abandono o deteriorado, mientras que un 20-25 % podría ser restaurado de inmediato. ¿Cuál es su opinión sobre esta estimación?
ꟷ El abandono de los andenes tiene múltiples causas, entre ellas la creciente migración de los jóvenes a las ciudades y la atracción de empleos en la minería. Además, faltan tecnologías que faciliten el trabajo en estos sistemas, como la mecanización o el uso de energía solar para la instalación de riego tecnificado por goteo. Actualmente, el apoyo del Estado está orientado principalmente a los cultivos de exportación, que no está mal, pero se debería priorizar la producción local de alimentos para el consumo interno.
ꟷ ¿Cuál sería el costo estimado por hectárea para la reconstrucción de andenes?
ꟷ El costo puede variar según las condiciones locales, el tipo de andén y su estado de conservación, especialmente si se trata de una rehabilitación o de la construcción de nuevos andenes, siendo esta última más costosa. El presupuesto también se puede estimar en función del número de jornales empleados, así como de las mejoras que se realicen.
Por microcuencas
ꟷ ¿En cuánto se incrementaría la oferta de alimentos con la reincorporación o rehabilitación de las 120.000 primeras hectáreas andenes a la producción según lo anunciado por el gobierno?
ꟷ Hablar de rehabilitar 120.000 hectáreas es muy optimista. Lo ideal sería comenzar con proyectos piloto de 2.000-3.000 ha en cinco-seis microcuencas, ejecutables en tres-cuatro años, que permitan evaluar el impacto real en la producción y en la economía local. Estos proyectos si son exitosos deben incluir un programa de capacitación de desarrollo agropecuario integral del sistema agrícola andino, con énfasis en la gestión de los andenes, que se puede ampliar en las siguientes etapas. De este modo, se podrían definir las mejores alternativas de cultivo y comercialización a lo largo del tiempo.
