La Unidad de Camélidos Sudamericanos de la Dirección Regional de Agricultura Junín (DRAJ) realizó el registro genealógico de alpacas y llamas en la Comunidad Campesina de Sangrar, distrito de Marcapomacocha, provincia de Yauli, a fin establecer el vínculo exacto que une a la cría con sus progenitores, para promover el mejoramiento genético y preservar a los camélidos sudamericanos en la región.
El equipo técnico de esta unidad se trasladó hasta las fincas ganaderas de los comuneros de Sangrar, para realizar la revisión de ciertas características deseadas fenotípicamente de cada uno de estos animales, como la fibra, la densidad, el tamaño, la alzada, los dientes, las orejas, entre otras.

Las características tienen que alcanzar una calificación mínima de 65 puntos para su ingreso definitivo en el libro Abierto de Identificadas (LAI) del Programa Nacional de Registros Genealógicos de Alpacas y Llamas. También programaron las revisiones sanitarias para que estos camélidos se desarrollen fuertes y saludables.
La responsable de la Unidad de Camélidos Sudamericanos de la DRAJ, Ing. Antonia Ordoñez Chipana, indicó que esta comunidad tiene 17 unidades productivas de llamas y alpacas, con una población promedio de 3000 en alpacas de la raza Huacaya y 1000 en llamas de la raza Chaccu y Jara, teniendo como meta conseguir un registro de camélidos pedigree en esta comunidad, la misma que se verá reflejada con el pasar de los años.
