El Programa Nacional de Alimentación Escolar Qali Warma, en coordinación con los gobiernos locales, destinará 2640.7 toneladas de alimentos a ollas comunes de Lima Metropolitana, Callao, comunidades indígenas de la Amazonía y del resto de provincias en alerta de nivel muy alto y extremo por la emergencia sanitaria por el covid-19.
Las canastas abastecerán durante 30 días a las personas usuarias de las ollas comunes. Cada canasta contiene conserva de carne de pollo o gallina, leche evaporada, hojuelas de avena con quinua, arroz, fideos, frijol, lenteja, arveja partida, aceite vegetal y azúcar.
Los centros de Lima Metropolitana y Callao recibirán 1519.5 toneladas, las comunidades indígenas y de la Amazonía 432.9 toneladas y del resto de provincias en alerta de nivel muy alto y extremo 688.3 toneladas.
Según el Decreto Legislativo N° 1472 faculta a Qali Warma a brindar apoyo alimentario a poblaciones vulnerables en la emergencia sanitaria, de forma extraordinaria y a pedido de municipios, ministerios o el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). En ese marco, para el apoyo a ollas comunes se ha asignado un presupuesto de S/ 21 millones, lo cual permitirá entregar casi medio millón de canastas con productos alimenticios de calidad e inocuidad garantizadas. Cada municipio lleva los alimentos a las ollas.
En el Centro de Formación Deportiva Angamos de Ventanilla, el presidente de la República, Francisco Sagasti, acompañado por la titular del Midis, Silvana Vargas, entregó 37.83 toneladas de alimentos al municipio del distrito chalaco para atender a 210 ollas comunes, que beneficiará en una primera etapa a 6082 vecinas y vecinos en situación de vulnerabilidad y pobreza de la jurisdicción.
«El apoyo alimentario está cumpliendo cinco pasos: el registro unificado y georeferenciado de comedores populares y ollas comunes; la articulación entre los gobiernos nacional y local, las iglesias y el sector privado; planificación territorial; la instalación de comités de transparencia y la puesta en práctica de un modelo de gobernanza para ejecutar la ayuda», señaló el presidente de la República.
Por otro lado, en la Agencia Norte de la Municipalidad de Puente Piedra, la ministra Vargas supervisó la entrega de 35.57 toneladas de productos alimenticios en favor de 73 ollas comunes, que beneficiará a 5 719 vecinos y vecinas.
«Este apoyo se concreta gracias al registro georeferenciado de las ollas comunes que hacen los municipios con la asistencia técnica del Midis. Estamos dejando un modelo de gobernanza en territorio para brindar apoyo alimentario y otros servicios prioritarios», refirió la ministra Vargas.
Las entregas comenzaron el 30 de abril en Villa María del Triunfo y continuarán progresivamente Callao, Mi Perú, Ancón, Ate, Carabayllo, Comas, El Agustino, Independencia, Cercado de Lima, Los Olivos, Lurigancho, Lurín, Pachacamac, Rímac, San Juan de Lurigancho, Santa Anita, Villa El Salvador, entre otros distritos de Lima Metropolitana y Callao.
Las comunidades indígenas que se atenderán pertenecen a Cusco, Junín y Puno; y el resto de provincias en alerta muy alta y extrema corresponden a las regiones Arequipa, Áncash, Ayacucho, Cajamarca, Huánuco, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima Provincias, Loreto, Piura y Tacna.
Gas natural para comedores
En el comedor popular Reina de los Mares, en el asentamiento humano Angamos, en Ventanilla, la titular del Midis asistió, junto al ministro de Energía y Minas, Jaime Gálvez, a la primera conexión de gas natural en un comedor popular, en el marco del programa Bonogas del Minem, que ya suma 1 300 000 conexiones en todo el país.
La ministra Vargas informó que se tiene proyectado hasta diciembre conectar a redes de gas natural 1 000 comedores populares del ámbito del Programa de Complementación Alimentaria (PCA), articulado por el Midis, de Lima, Callao, Ica, Lambayeque, Piura, Áncash, La Libertad, Junín, Cajamarca, Arequipa, Moquegua, Tacna y Tumbes.
“El Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) permite esta conexión a gas natural, combustible limpio que no solo sirve para cocinar, también habilita derechos y genera inclusión social. De esta manera los comedores ahorran dinero, no se dependa de los balones de gas licuado de petróleo (GLP), leña o combustibles líquidos para preparar los alimentos, y se cocine con energía limpia y menos contaminante, lo cual evitará enfermedades respiratorias en las madres voluntarias que trabajan en esas organizaciones sociales de base”. Puntualizó la titular del Midis.
