El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) implementará el proyecto “Puna Resiliente” para fortalecer la resiliencia y el empoderamiento de comunidades altoandinas. Este proyecto busca proporcionar herramientas para la gestión sostenible de ecosistemas, promoviendo una agricultura y ganadería adaptadas al cambio climático.
Este proyecto que se desarrollará en las regiones de Arequipa, Puno, Cusco, Apurímac y Yauyos (Lima), es posible gracias al esfuerzo conjunto del Midagri, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), Profonanpe, el Instituto de Montaña y la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ y la cooperación canadiense, sumado el Ministerio del Ambiente y el respaldo del Ministerio de Economía y Finanzas.
Para su financiamiento, estas instituciones han presentado el proyecto ante el Fondo Verde para el Clima (Green Climate Fund – GCF), organismo orientado a contribuir con la consecución de los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático.
Puna Resiliente dotará de herramientas a las comunidades altoandinas, a través de la implementación de medidas de adaptación basada en Ecosistemas (AbE), entre ellas, las qochas, la conservación y recuperación de praderas, implementación de zanjas de infiltración, manejo natural del suelo, recuperación de andenes, entre otros.
Las acciones de restauración y conservación permitirán gestionar mejor sus ecosistemas generando una agricultura y ganadería más sostenible y adaptada al cambio climático. Además, se contempla la promoción de mecanismos financieros públicos y privados a largo plazo, accesibles a las comunidades y a la mejora de la gobernanza multinivel en los ámbitos de intervención.
En las últimas seis décadas se ha derretido el 56 % de los glaciares, aunado a las sequías que son más prolongadas y las heladas más severas, lo que ha afectado a los ecosistemas y reducido la provisión de agua, y por tanto también la producción agropecuaria. Los medios de vida de la población andina se ven amenazados, aumentando la vulnerabilidad no sólo de las poblaciones, que viven en las partes altas de las cuencas sino también en las partes bajas.
Durante el desarrollo de esta propuesta de proyecto, se llevaron a cabo múltiples consultas con actores nacionales, regionales y locales para involucrarlos en el proceso de diseño, así como identificar los potenciales riesgos y medidas de salvaguardas sociales y ambientales con enfoque de género.
La próxima reunión de la junta directiva del GCF se realizará en el mes de marzo, y se espera la aprobación del financiamiento por parte de este fondo.
Para mayor información sobre los documentos del proyecto relacionados a la evaluación ambiental, social y de género puede ingresar a los siguientes enlaces en inglés, español y quechua:
- Anexo 6a – Evaluación de Impacto Ambiental y Social (ESIA): http://tinyurl.com/2d89w728
- Anexo 6b – Plan de Gestión Ambiental y Social (ESMP): http://tinyurl.com/bdeydtdz
- Anexo 6c – Plan de Involucramiento de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales (IPLCEP): http://tinyurl.com/8z3n9dh9
- Anexo 8a – Análisis de Género (GA): http://tinyurl.com/2m8p4yr8
- Anexo 8b – Plan de Acción de Género (GAP): http://tinyurl.com/bdd7sh4d
- Anexo 7 – Resumen de Consultas y Plan de Involucramiento de partes interesadas: http://tinyurl.com/4pewcus5
