El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) presentó el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa para el período mayo-julio 2022. Se prevé que las condiciones térmicas diurnas durante el mes de mayo serán entre normales a inferiores a lo largo del litoral costero y normales en la región Andina.
Mientras que, para los meses de junio y julio entre normales a inferiores en la costa y sierra occidental, y entre normales a superiores en la sierra oriental; a excepción de la costa norte y costa centro, donde dichas condiciones estarían entre normales a superiores durante julio.
Por otro lado, se esperarían condiciones térmicas nocturnas entre normales a inferiores en la costa y normales en la sierra para el mes de mayo; mientras que, para los meses de junio y julio, estarían entre normales a superiores, a excepción de la costa centro y costa sur, donde se presentarían entre normales a inferiores a su normal.
Respecto a las precipitaciones, para los meses de mayo y junio, se esperarían acumulados dentro de lo normal en la sierra occidental y entre normales a superiores en la sierra oriental; mientras que, para el mes de julio, los registros estarían dentro de lo esperado.
Costa central y sur
Durante el periodo mayo-julio, la persistencia de temperaturas diurnas y nocturnas de normales a inferiores a su promedio climático favorecería el desarrollo vegetativo de las plantaciones de la campaña 2022, así como las actividades de siembra, por lo que se prevé un riesgo bajo. Sin embargo, la presencia de días más fríos de lo habitual y un incremento de la humedad ambiental propia de la época incrementarían el riesgo agroclimático del cultivo hasta un nivel medio, especialmente en la costa central.
Sierra norte
Para el periodo mayo-julio, se esperaría un ambiente favorable para la finalización de los sembríos de papa bajo secano de la campaña agrícola 2021/2022, ya que se prevén temperaturas diurnas de normales a inferiores a su variabilidad climática (riesgo agroclimático bajo), especialmente entre mayo y junio.
Asimismo, para las plantaciones de la campaña chica 2022, las lluvias previstas y las temperaturas mínimas de normales a superiores a su promedio climático promoverían el desarrollo vegetativo de las plantas. Sin embargo, no se descartarían descensos de la temperatura nocturna durante el mes de julio, incrementando el riesgo hasta un nivel medio, especialmente en las plantaciones ubicadas en los sectores de mayor altitud.
Sierra central
Para las plantaciones en secano, durante el periodo mayo-junio se esperaría ambiente favorable para la finalización de su periodo vegetativo y la ejecución de las actividades de cosecha, ya que se prevén temperaturas nocturnas y precipitaciones en torno a sus normales (riesgo agroclimático bajo). Por otro lado, no se descartarían descensos de la temperatura nocturna, y otros eventos extremos de corta duración que podría incrementar los factores de riesgo hasta un nivel medio para las plantaciones sembradas tardíamente.
Por otro lado, a partir de los meses de junio y julio, las parcelas manejadas en secano iniciarán el periodo de descanso estacional, por lo que no se prevé impactos significativos.
Por el contrario, para los sectores de la vertiente oriental como Chaglla y Panao (Huánuco); Huasahuasi, Pariahuanca y Comas (Junín); Salcabamba y Colcabamba (Huancavelica), las lluvias previstas de normales a superiores a su variabilidad climática favorecerán la disponibilidad hídrica para el desarrollo de la campaña chica. Sin descartar la ocurrencia de heladas agronómicas en las zonas de mayor altitud, debido a la temporada.
Sierra sur
Para el periodo mayo-julio, las lluvias en torno a sus normales y las temperaturas nocturnas de normales a superiores a su promedio histórico favorecerían las actividades de cosecha, especialmente en las regiones de Ayacucho, Apurímac y Cusco. Por otro lado, en el Altiplano donde las actividades de cosecha finalizan durante el mes de mayo, las lluvias previstas de junio y julio no tendrían impacto alguno, por lo que se prevé un nivel de riesgo agroclimático bajo.
Por otro lado, las temperaturas mínimas del mes de julio en torno a sus normales propiciarían el inicio de las actividades de siembra en los valles interandinos como Urubamba (Cusco), Curahuasi (Apurímac), irrigación Río Cachi (Ayacucho), entre otros.
