Sin duda alguna, las puertas del cielo se abrieron de par en par sobre Lima, derramando la gracia de dos ángeles ataviados con la esencia de Huancavelica, para abrigar la fría primavera limeña. Ellas son las señoritas Romina Cortés Cabrera, quien vio la luz por primera vez el 23 de noviembre de 2000 en Lima, y Aliz Villayzan Melo, nacida el 27 de marzo de 1997, en Chanchamayo, Junín.
Romina, aplicada estudiante de ingeniería industrial en la Universidad San Ignacio de Loyola (Lima), y Aliz, administradora de profesión, pero convertida en destacada modelo y anfitriona, comparten un sueño común y una visión que las eleva al mundo de los emprendimientos: convertir al Perú en un país de emprendedores. En el brillo de sus ojos, se entreteje un destino de sueños y esperanzas por ver un agro más próspero y un Perú con mejores oportunidades.

