La metodología japonesa SHEP (Smallholder Horticulture Empowerment and Promotion) llegó a Cajamarca para fortalecer las capacidades comerciales de los productores rurales y facilitar su acceso sostenible a los mercados.
El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes), implementa el piloto de esta metodología gracias a una alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) e Imago Global Grassroots.
Para supervisar este despliegue, el creador del enfoque SHEP y asesor de JICA, Jiro Aikawa, realizó una visita técnica a Cajamarca, donde la metodología se aplica mediante el proyecto Haku Wiñay de Foncodes.
Como programa presupuestal de Foncodes, Haku Wiñay promueve la inclusión económica de hogares en situación de pobreza extrema mediante el desarrollo de capacidades productivas y emprendimientos rurales. Por ello, se consolida como el escenario ideal para este piloto, que busca potenciar la intervención del programa y elevar el impacto de sus componentes productivos a través del enfoque SHEP.
El piloto se desarrolla en siete Núcleos Ejecutores de Cajamarca: Tumbadén, San Bernardino, Chancay, Cachachi, Jesús, Chetilla y Huasmín, y permitirá evaluar la metodología para una futura expansión a las regiones de Amazonas y San Martín, con miras a un escalamiento nacional.

El enfoque SHEP plantea un cambio de paradigma en la agricultura familiar: pasar del modelo tradicional de “cultivar y vender” al de “cultivar para vender”. De esta manera, los productores orientan sus decisiones en función de la demanda real del mercado, mejorando su capacidad de negociación y planificación comercial.
“Para nuestro sector es fundamental que las familias rurales cuenten con herramientas modernas que les permitan competir con éxito en el mercado. Esta cooperación internacional fortalece la autonomía y competitividad de nuestros usuarios emprendedores, asegurando que su progreso sea sostenible y contribuya a mejorar su calidad de vida”, resaltó la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lily Vásquez Dávila.
Durante las actividades de campo en el Núcleo Ejecutor Chancay, los productores participaron en talleres prácticos sobre negociación y diseño de estrategias comerciales, donde incluso presentaron sus primeros discursos de venta tras realizar sus propios estudios de mercado.
Al respecto, Jiro Aikawa destacó la importancia de promover una agricultura orientada al mercado. “Esta metodología se basa en dos conceptos. Por un lado, el componente psicológico, que fortalece la motivación de los productores; y, por otro, la teoría económica, que busca reducir la brecha de información entre los productores y los actores del mercado, generando relaciones de beneficio mutuo”, explicó el especialista japonés.
Con esta iniciativa, el Midis, a través de Foncodes, reafirma su compromiso con la inclusión económica y el desarrollo productivo de los hogares rurales en situación de pobreza. La incorporación de metodologías innovadoras y el fortalecimiento de alianzas con organismos internacionales contribuyen a generar mayores oportunidades para las familias rurales, promoviendo emprendimientos más competitivos, sostenibles y mejor articulados al mercado.
