Por: Alfredo Trinidad Ardiles
Se trata de una nueva tecnología desarrollada en el Perú, que está empezando a transformar la fertilización de los cultivos al ofrecer óptimos resultados en la producción y, al mismo tiempo, contribuir a la regeneración de los suelos. Así lo explica el Ing. Ind. Jorge Ducassi, CEO de Vida al Suelo, durante una visita realizada a Chincha, Ica, donde se ubica la planta de esta empresa innovadora.
─ ¿En qué consiste esa tecnología de fertilización, Ing. Ducassi?
─ Se trata de los pellets, una mezcla sólida fabricada con guano especialmente procesado de gallina, minerales y microorganismos benéficos, de fácil aplicación. Los pellets “Bio-C” de Vida al Suelo, a diferencia de los fertilizantes químicos tradicionales que suelen degradar el suelo con el tiempo, están diseñados para alimentar a la planta y, al mismo tiempo, regenerar la tierra.
─ ¿Entonces se trata de una fertilización orgánica?
─ No. Lo novedoso de esta propuesta no es sólo su impacto en el suelo, sino su eficiencia. A pesar de incorporar componentes orgánicos, no se trata de una fertilización orgánica más. Esta tecnología incluye fertilizantes minerales en su fórmula, pero los utiliza de manera inteligente: los retiene, los libera lentamente y facilita que las raíces los absorban cuando la planta realmente los necesita. De esta forma, se reduce la pérdida de nutrientes y se mejora el rendimiento del cultivo.
─ ¿Cómo se pueden observar los primeros resultados?
─ Tras la fertilización con los pellets, los suelos se muestran más sueltos, con mejor retención de agua y mayor actividad microbiana, lo cual se traduce en cultivos más sanos y productivos. Pero, quizás lo más importante está en que todo esto se logra sin aumentar los costos de producción frente al modelo de fertilización química tradicional. Estas plantaciones de mandarinas que estamos visitando han sido abonados con los pellets “Bio-C”, y ─como ves─ todas las plantas están cargadas de frutos de calidad uniforme en tamaño y color.

─ ¿Cómo llegaron a descubrir esta revolucionaria tecnología?
─ Comprobamos que la gallinaza sola no es suficiente para beneficiar al suelo y a los cultivos. Asimismo, la aplicación de fertilizantes químicos desbalancea el PH y salinizan el suelo, afectando los microorganismos que viven ahí. Tras comprobar esa situación, investigamos y logramos la tecnología de los pellets en el año 2023.
─ ¿Cómo está respondiendo el mercado?
─ Muy bien. Sabemos que muchos agricultores, en un momento, se ven obligados a elegir entre rendimiento y cuidar el suelo, y esta nueva tecnología abre un camino distinto, donde la productividad y la vida del suelo caminan de la mano. Con esta tecnología, muchos agricultores ya están comprobando que es posible producir más, cuidar su tierra y gastar lo mismo.

─ ¿Cuál fue la producción de pellets con que iniciaron y a cuánto ha ascendido en la actualidad?
─ Comenzamos con 400 toneladas métricas al año, y este año pensamos superar las 2.500 toneladas métricas. Así, sucesivamente iremos creciendo y de manera sostenida.
─ ¿Para qué cultivos tienen los pellets?
─ Actualmente tenemos pellets para cultivos tropicales como la palma aceitera, el cacao y el café. También tenemos para los cultivos de papa, maíz amarillo duro, cítricos y paltos. Obviamente, nuestro abanico se irá ampliando para más cultivos. Entre las regiones en donde estamos presentes destacan Ucayali, San Martín, Junín, Ayacucho, Andahuaylas (Apurímac), y el sur chico de Lima.
─ ¿Qué cantidad de pellets se puede aplicar por hectárea o depende del cultivo?
─ La aplicación depende del cultivo, la zona, el suelo y la capacidad del agricultor, pero en promedio es de 600 kilogramos por hectárea.
─ ¿Ustedes pueden formular pellets específicos para diversos cultivos de acuerdo con los pedidos de los agricultores?
─ Claro que sí. Para formular pellets a medida, partimos de los análisis de suelo y foliares y de las necesidades del cultivo. Las formulaciones específicas las hacemos tanto para las grandes empresas agroindustriales como para grupos de medianos y pequeños productores.

─ ¿Qué capacidad de fabricación tiene la planta?
─ Su capacidad es para producir 10.000 toneladas de pellets al año. Pero, hoy solo está produciendo 2.500 toneladas, cantidad que no es mala considerando que somos una empresa joven que inició sus operaciones en el año 2023. Al ser una tecnología nueva, poco a poco irá creciendo, porque vemos que hay muchos agricultores que están convencidos de sus beneficios, como es el caso de los productores de palma aceitera de Ucayali.
─ ¿Hay planes de ingresar a otros países?
─ Por supuesto. Ya estamos iniciando operaciones en Colombia y estamos explorando para ingresar a Brasil, Argentina y México.
─ Finalmente, ¿por qué los productores deben emplear los pellets “BIO-C”?
─ Porque nuestro producto trabaja de la mano con el suelo y con la naturaleza, para lograr una producción eficiente y sostenible. A diferencia de los fertilizantes químicos tradicionales, que muchas veces compactan y degradan el suelo con el tiempo, estos pellets mejoran su estructura, aumentan la retención de agua y activan la vida microbiana.
