Esculpida hasta el deleite por la tórrida naturaleza de su heredad —La Convención, Cusco—, allí donde la selva abraza al sol y al grano, hace 23 años nació Gabriela Alvarado Elorrieta. En su piel germina la esencia de un terruño que ofrece al mundo uno de los cafés y cacaos más finos que existen.

Bachiller en Administración y heredera del temple andino, Gabriela abraza al agro como causa. “Hay que saber cultivarlo —dice—, no solo con manos, también con cabeza y corazón, porque el agro es la primera y más noble actividad sostenible del país”.

Durante el lanzamiento de la feria Expo Perú Los Andes 2025, que se celebrará en Cusco del 18 al 21 de septiembre, Gabriela no solo exhibió los frutos de su tierra: también sembró miradas, cosechó suspiros y dejó en el aire la dulce urgencia de querer leer sus sueños.


