Nació hace 22 años en Pozuzo, Oxapampa, allí donde la neblina acaricia los bosques, el aroma del café despierta las mañanas y los quesos guardan el sabor antiguo de la colonia austro-alemana. Como si hubiese surgido de esa mezcla de selva, montaña y memoria europea, Maricel Serna Schaus parece reunir en su presencia el encanto de dos mundos: la serenidad de las altas cordilleras alpinas y la vitalidad exuberante de la selva pasqueña.

Bachiller en Medicina Veterinaria y Zootecnia, Maricel representa a una generación de jóvenes que aún mira al agro como una actividad capaz de transformar el país y devolverle sentido a la relación entre tierra, producción y futuro. Su apuesta trasciende lo académico: es también una manera de defender la producción e identidad de Oxapampa y reivindicar a quienes convierten el trabajo rural en cultura, tradición y desarrollo.

Con esa convicción llegó al IV Salón del Queso Peruano, realizado en Lima del 21 al 24 de mayo, donde promovió los productos de Mosel, marca reconocida por elaborar quesos con sabor de origen y profunda identidad artesanal.

Entre aromas lácteos y sabores que evocaban praderas naturales, Maricel no solo ofrecía degustaciones: parecía conducir al público por los verdes paisajes de Oxapampa a través del paladar. Y mientras los asistentes descubrían la delicia de aquellos quesos artesanales, ella confirmaba que la belleza también puede tener raíces, memoria y vocación por el agro peruano.

