A medida que el cultivo de la hortaliza fue creciendo en superficie en el país, también ha ido aumentando la agresividad de ciertas plagas. Para hacerle frente, el manejo integrado es el camino que están tomando de manera efectiva los campos esparragueros, entendiendo que su efectividad depende de un trabajo coordinado.

Por ejemplo, en Paiján, provincia de Ascope, región La Libertad, la empresa Inka Gold Farms está desarrollando un programa de implementación de Manejo Integrado de Plagas (MIP) para espárrago orgánico. ¿En qué consiste? El biólogo Felipe Fernando Díaz Silva, asesor fitosanitario de Inka Gold Farms, proporciona mayores detalles:
El cultivo de espárrago es uno de los principales cultivos de agroexportación. Sin embargo, la incidencia de un complejo importante de especies plaga, entre ellas los lepidópteros de la familia Noctuidae, pueden afectar esta condición por la incidencia de posturas o larvas en los turiones de especies consideradas cuarentenarias para los países o mercados de destino.
El control de noctuidos en la producción actual de espárrago en el Perú, tiene como base principalmente el control químico y el monitoreo a través de algunas herramientas, que no conducen a un manejo sostenible de las poblaciones y solucionar el problema de exportación. Esto a nivel de productores pequeños condiciona una situación de ineficiencia productiva.

La alta fecundidad, varios ciclos anuales y un amplio rango de cultivos hospederos de las especies de los géneros Copitarsia, Spodoptera, Agrotis, Helicoverpa, Chloridea o Chrysodexis, condiciona su permanencia en un cultivo que mantiene todo el año condiciones ideales para el desarrollo de las poblaciones. De allí la importancia de estructurar e implementar programas de manejo integrado para noctuidos en el cultivo de espárrago, eficientes y sostenibles, en reemplazo de los actuales programas de control de corto plazo, basados principalmente en control químico y la fumigación con bromuro de metilo en puerto de destino, con los inconvenientes que esto causa a la calidad del producto.
Replantear las estrategias y corregir procesos
En las esparragueras de todo el país la información biológica metódica y sostenida de las poblaciones no se ha definido, por lo que el control tampoco es eficiente y sostenible. No se ha validado adecuadamente los componentes de manejo en uso, incluido el poco eficiente sistema de evaluación y monitoreo, salvo algunas investigaciones aisladas y puntuales, enfocadas en el control más que en el manejo.
Sin embargo, con la recuperación de la posición internacional del esparrago peruano, se ha retomado en estos últimos años la necesidad de eliminar la fumigación con bromuro de metilo a través de un trabajo concertado entre el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), las empresas agroexportadoras y la inclusión de los pequeños productores, para el desarrollo de un programa nacional de manejo integrado de plagas en este cultivo, estandarizado y eficiente. Esto involucra el contacto constante y el seguimiento del proceso por las entidades fitosanitarias de los países de destino como APHIS (el Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal de los EE UU).

En este contexto de mantener la posición del espárrago peruano en los mercados y brindar sostenibilidad al proceso productivo en campo, era fundamental replantear las estrategias y corregir procesos, sobre todo en el manejo fitosanitario. Sin embargo, si la dependencia al empleo casi unilateral de los agroquímicos se mantenía, la implementación del manejo integrado de plagas era una propuesta difícil de sostener.
Pero qué empresa esparraguera plantearía el retiro, siquiera parcial, de los agroquímicos en sus plantaciones, para validar un programa de implementación del Manejo Integrado de Plagas (MIP) objetivo y medir la dinámica de las poblaciones de noctuidos y otras plagas, la eficacia y eficiencia real de las diversas medidas de control y garantizar a las entidades técnicas fitosanitarias que se cuenta con un programa MIP eficiente que determine la no fumigación en destino.
Investigación
En tal sentido, la apuesta de la empresa Inka Gold Farms (IGF) en Paiján, para el desarrollo de espárrago orgánico, basado en investigación de campo y laboratorio, ha significado un quiebre del enfoque fitosanitario de este cultivo en Perú. Este proyecto a implicado la revisión y mejora del sistema de evaluación y monitoreo de plagas; diseño y validación de nuevos modelos de herramientas etológicas; validación de eficiencia de productos fitosanitarios con registro orgánico; validación de nueva estructura de cultivos asociados con fines MIP; validación permanente de programa de biocontrol; y seguimiento y documentación de la dinámica poblacional de plagas asociada al programa de producción y manejo fitosanitario.
Las especies de noctuidos considerados cuarentenarios Copitarsia corruda, Spodoptera ochrea y Helicoverpa armigera es la prioridad en los actuales programas de manejo fitosanitario. Pero el conocimiento sobre las medidas de control poblacional de estas especies en la zona norte cuenta con más de treinta años de investigación de campo y laboratorio en diversos cultivos. Este es el conocimiento que el equipo técnico de IGF está empleando en su proyecto de espárrago orgánico.
El género Helicoverpa cuenta con parasitoides eficientes comercialmente disponibles como la avispita Trichogramma pretiosum que parasita principalmente huevos de Helicoverpa, Chloridea, Chrysodeixis y Copitarsia, complementándose con liberaciones simultáneas de Trichogramma pintoi e inclusive T. exiguum. Las especies de Trichogramma ensayadas hasta ahora sobre Spodoptera han resultado ineficientes, pero se puede contar con el empleo de la avispita Telenomus remus para tal fin. Entre los depredadores disponibles en los laboratorios del norte se cuenta con la crisopa Chrysoperla carnea de amplio uso en varios cultivos para el control de huevos y larvitas de lepidópteros. Asimismo, se puede emplear el chinche predador Podisus nigrispinus para todos los estadios larvales de noctuidos en follaje. Además, se puede emplear a los parasitoides Campoletis spp y Whintemia sp, actualmente en investigación en IGF, para el control de larvas de noctuidos.
Control biológico
En campos bajo manejo orgánico es creciente el parasitismo por estas dos especies, llegando en el caso de Campoletis spp al 90 %. Este control biológico de las poblaciones larvales en el follaje se puede complementar con aplicaciones de hongos entomopatógenos como Beauveria bassiana, Metarhizium anisopliae o Nomurea rileyi en épocas de invierno o Bacillus thuringiensis y Virus de poliedrosis nuclear en cualquier época del año. A esto podríamos agregar el empleo ocasional de ser necesario, de derivados de fermentación bacteriana como el spinosad o el spinetoram.
Las fases subterráneas de los noctuidos, prepupas y pupas, pueden ser controladas con microorganismos y parásitos eficientes, como nematodos entomopatógenos (Heterorhabditis bacteriophora y Steinernema feltiae) y hongos entomopatógenos (Metarhizium anisopliae, Beauveria bassiana, etc) en el suelo cultivado, a condición de que tenga estructura orgánica apropiada.
En cuanto a los adultos de noctuidos, que es el primer eslabón del ataque o la infestación en el cultivo, también se cuenta con una diversidad de herramientas de control, que están siempre en proceso de mejora, como las trampas de melaza, trampas de feromona sintética, trampas de hembras vírgenes, trampas de luz y otras en proceso de desarrollo. El productor debe entender que en campos sin adultos no hay huevos, sin huevos no hay larvas, sin larvas no hay lesiones, sin lesiones no hay daño y sin daño no hay impacto en la cosecha. Sin embargo, recién esta última fase del ataque o infestación es la que prioriza, llegando siempre tarde al objetivo de control. El MIP prioriza el control temprano o mejor aún preventivo del problema.

Manejo de malezas
Es fundamental el incremento de la biodiversidad en la plantación de espárrago, cuya flora normalmente está constituida sólo por el espárrago y algunas malezas. La siembra de corredores biológicos con especies vegetales bien seleccionadas debe integrarse al desarrollo de la campaña. Al mismo tiempo debe mejorarse las condiciones orgánicas del suelo de la plantación, que permita el establecimiento y permanencia de un suelo supresivo para patógenos y plagas. Esto reducirá la presión fitosanitaria y el costo de control, de manera gradual y sostenible.
Todo este sistema de manejo fitosanitario debe ser implementado en una plantación con manejo agronómico óptimo, donde se tenga al complejo de plagas como la variable a controlar y no una que se suma al mal manejo del cultivo. Las condiciones culturales adecuadas de la plantación es la primera etapa fundamental del MIP.
La presencia de abundante maleza tanto en cosecha como en los campos en etapa de mantenimiento condiciona la incidencia de poblaciones importantes de noctuidos y otras plagas. La maleza además de competir con las plantas de espárrago por espacio y nutrientes se convierte en atrayente, refugio y hospedero alimenticio alterno de plagas, sobre todo en las primeras etapas fenológicas del cultivo y durante todo el periodo de cosecha. La maleza de hoja ancha favorece la incidencia de las especies de Spodoptera y Agrotis, ocasionando presencia de larvas pequeñas inclusive en los turiones. Además, en condiciones deficientes de limpieza de campo, la presencia de malezas interfiere con la eficiencia de las trampas de melaza y de oviposición instaladas en las parcelas en cosecha para la captura y control de adultos y posturas de lepidópteros.
Es fundamental que las poblaciones de noctuidos sean evaluadas y monitoreadas durante todo el año, sobre todo en las semanas previas a la cosecha, para anticipar posibles infestaciones en los turiones o determinar posibles migraciones externas y reajustar el programa de control. El sistema de monitoreo a través de trampas con melaza debe estar permanentemente operativo.
Este es un breve resumen de la propuesta fitosanitaria que aporta IGF para el trabajo conjunto desarrollado con Senasa, el Instituto Peruano del Espárrago y Hortalizas (IPEH) y los productores esparragueros peruanos, con el objetivo de mantener la posición y competitividad del espárrago peruano en el mercado mundial.
