El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) entregó 12 000 alevines de paco (Piaractus brachypomus) a 18 moradores de la comunidad nativa San José de Karene, en Madre de Dios. La iniciativa forma parte de la Demanda Adicional: Recuperación del Suelo, Espejos de Agua y la Economía Local en Áreas Degradadas por la Minería Aurífera en Madre de Dios, que busca promover alternativas productivas sostenibles y reducir el avance de la minería informal en la zona.
San José de Karene ocupa un territorio estratégico, ubicado en la zona de amortiguamiento entre el sector Delta 1 —donde la actividad minera informal es constante— y la Reserva Comunal Amarakaeri, área natural protegida de alto valor biocultural.

El paco transferido es una especie nativa de rápido crecimiento, alta resistencia y buena aceptación en los mercados locales. Estas características lo convierten en una alternativa viable para la acuicultura familiar, la seguridad alimentaria y la generación de ingresos.
Junto con los alevines, el equipo técnico entregó alimento balanceado de alta calidad formulado para la etapa inicial de crecimiento. Asimismo, implementó un esquema de monitoreo continuo para evaluar el desarrollo de los peces y la conversión alimenticia.
Este seguimiento permitirá calcular las raciones semanales exactas para cada beneficiario, reducir el desperdicio de insumos y asegurar la viabilidad económica del proyecto a mediano plazo.
La travesía
Llegar a San José de Karene no fue sencillo. El traslado superó las cinco horas. El equipo partió desde el Centro de Investigación El Castañal, ubicado en el kilómetro 20 de la carretera Interoceánica, avanzó en vehículo hasta la localidad de Santa Rosa (km 140), navegó en canoa por el río Inambari hasta Puerto Carlos y continuó por vía terrestre hasta Delta 1.
Dependiendo del caudal del río Colorado, las camionetas pueden cruzar el lecho; cuando ello no es posible, se debe esperar una canoa para realizar el trasbordo, lo que incrementa el tiempo del recorrido.
Durante todo el trayecto, los especialistas monitorearon la oxigenación del agua y realizaron cambios parciales para evitar la acumulación de desechos metabólicos. Sin estas acciones, los alevines no habrían sobrevivido al viaje.
El Ing. M.Sc. Ronald Corvera Gomringer, director regional del IIAP en Madre de Dios, señaló que esta entrega representa mucho más que un apoyo productivo.
“Brindar alternativas reales y sostenibles es la vía para frenar el avance de la minería informal, que no solo degrada suelos y ríos, sino que también fractura el tejido social”, indicó.
Agregó que la Amazonía de Madre de Dios requiere acciones conjuntas desde la ciencia y las propias comunidades para construir oportunidades sostenibles.
Más allá de la cifra entregada, esta iniciativa marca el inicio de un proceso que será evaluado mediante resultados productivos y monitoreo técnico. A medida que los peces crezcan y los criaderos se fortalezcan, los comuneros podrán consolidar una fuente sostenible de alimento e ingresos, contribuyendo además a la recuperación de territorios afectados por la minería aurífera aluvial.
Cada alevín que prospera en estas aguas representa una evidencia concreta de que el trabajo comunitario y el acompañamiento científico pueden devolverle a la Amazonía su capacidad de generar desarrollo sostenible y bienestar para sus poblaciones.
