Ante la celebración del Festival Nacional de la Tuna en Ayacucho, los días 8 y 9 de febrero, surge la oportunidad de destacar la relevancia de esta exquisita y nutritiva fruta en la dieta peruana.
La tuna, considerada un superalimento, ofrece una amplia gama de beneficios para la salud gracias a su contenido de antioxidantes como polifenoles y betalaína, así como fibra, minerales, y vitaminas B y C, entre otros nutrientes esenciales.
Según Georgina Fresia Ríos, nutricionista del Portal Salud en Casa, la tuna es una opción natural para reducir el colesterol y los triglicéridos, así como para aliviar el malestar estomacal y estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.

La experta destaca que existen variedades de tunas, desde las rojas hasta las verdes, todas ellas aptas para el consumo directo, en jugos o como ingrediente en diversas preparaciones culinarias. Con Perú como principal productor de esta fruta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve su consumo como parte de una dieta equilibrada.
Las semillas de tuna son aliadas en la lucha contra el estreñimiento y problemas gastrointestinales como la gastritis y la acidez estomacal. Además, se ha demostrado que la tuna contribuye a prevenir enfermedades cardiovasculares y a controlar los niveles de azúcar en la sangre, siendo especialmente beneficiosa para pacientes diabéticos.
Gracias a su alto contenido de agua y fibra, la tuna también puede ayudar en la pérdida de peso al reducir el apetito y promover la sensación de saciedad. Consumirla regularmente puede mejorar la circulación de la orina y regular la digestión, brindando un apoyo adicional a la salud renal.
En resumen, la tuna no solo es un delicioso bocado, sino también un aliado vital para mantener una dieta saludable y promover el bienestar general del cuerpo.
