Por: Rodolfo Ardiles Villamonte
“A un año de lo prometido, no ha ocurrido nada”
De hecho, los ejes de la segunda reforma agraria, dice el Ing. Agr. Fernando Cillóniz Benavides, son de muy buena intención, (seguridad alimentaria, asociatividad y cooperativismo, infraestructura hidráulica, Servicio Civil Agrario-Secigra Agrario, industrialización rural, mercados de productores y compras estatales, articulación intergubernamental e intersectorial en el territorio, repoblamiento ganadero y crédito).
La verdad es que, a casi un año de ese anuncio, no ha ocurrido absolutamente nada. “Debido a la falta de presupuesto. Esa fue nuestra crítica original y el tiempo nos ha dado la razón”, expresa el Ing. Cillóniz.
El 3 de octubre 2021, cuando se lanzó el programa, los presupuestos ya estaban definidos para el siguiente año, debido a que aquellos se aprueban en septiembre. Además, el Congreso de la República afirma que no ha recibido del Ejecutivo ninguna iniciativa presupuestal ni proyecto alguno referido a la segunda reforma agraria.
Desperdiciamos mucha agua
– ¿Cómo resolver la crisis estructural que enfrenta la agricultura peruana, Ing. Cillóniz?
– Lo primero, y más importante, es atender el manejo de los recursos hídricos, porque en el Perú desperdiciamos mucha agua. Aunque parezca mentira nosotros tenemos agua en abundancia, incluso en la costa, donde se cree que no existe ese recurso. Nosotros debemos aprender a manejar el agua, es decir que, entre la época de lluvias, que por lo general sucede entre diciembre y abril, almacenarla en microreservorios y qochas, para utilizarla en épocas de estiaje, que va entre mayo y noviembre. El agua es uno de los problemas más serios que afronta la agricultura nacional.
La carretera central es un infierno
– Sí, pero existen otros problemas…
– Sin duda, otro gran desafío estructural, sobre todo en la sierra y la Amazonía, es la construcción y mejoramiento de vías de comunicación para facilitar el transporte de los productos desde los centros de producción hacia los mercados; como es el caso de la carretera Lima-Pucallpa, que se ha convertido en una especie de pesadilla para los productores de la sierra y la selva central. Me parece injusto que los productores de café de Chanchamayo y de La Merced, que logran buena calidad de sus productos, y se cotizan entre los mejores del mundo, pierdan gran parte de su capacidad competitiva solo porque tenemos una pésima carretera para enlazarnos con el puerto. Como se sabe, todo lo que se exporta, frutas, cacao o café, tiene que salir por el mar hacia sus mercados de destino. Sin embargo, los productores tienen que sufrir el infierno de la carretera central, a los que se suman los problemas de los paupérrimos caminos rurales hacia sus parcelas. Desde mi punto de vista, éstos dos son los principales problemas estructurales de la agricultura en el Perú. Ese es el orden de prioridades, no sé porque se distraen con el tema de la urea y otros temas de menor importancia.
La asistencia técnica es irrelevante si no hay agua ni caminos
– La falta de asistencia técnica, los precios justos para la producción ¿no son también problemas estructurales?
– Por supuesto que lo son, estoy completamente de acuerdo con ello, pero todo tiene prioridades. Porque mucho más importante que la asistencia técnica es el acceso al agua y caminos, sin esos dos elementos toda asistencia técnica es irrelevante, un agricultor no puede aplicar ninguna tecnología si no tiene agua. Una vez que se atiendan esos dos problemas, podemos enfocarnos en la asistencia técnica, si no trabajamos en ese orden sería como arar en el desierto.
Masificar la siembra y cosecha de agua
– ¿Cuál debería ser el enfoque del Estado para solucionar el problema del agua?
– La respuesta es simple: masificar la siembra y cosecha de agua y promover el riego tecnificado. En mi gestión como gobernador de Ica, nuestra prioridad fue resolver el problema de la escasez hídrica, mediante la construcción de reservorios en cabeceras de cuenca y complementado con actividades de reforestación. Lamentablemente, los cuatro años de avance en ese sentido, se fueron al tacho porque quien me sucedió no continuó con esta estrategia o iniciativa que implementamos en mi gestión.
– Si esa estrategia es simple ¿por qué no se aplica a lo largo y ancho del país?
– No se masifica la siembra y cosecha de agua por pura inoperancia y la falta de voluntad política, pese a que se trata de soluciones baratas. Esos 300 millones de soles que se están destinando a la urea es un despilfarro, con esos recursos se pudo cubrir los requerimientos de 15 cuencas de las 50 que tiene la costa. El Perú puede resolver el problema del agua con muy pocos recursos, pero la falta de visión y compromiso de nuestra clase política, es algo realmente frustrante.
– ¿Cuál es su planteamiento para masificar la siembra y cosecha de agua?
– Que los gobiernos locales y gobiernos regionales hagan suyos las experiencias exitosas en la materia como lo hicimos nosotros y como lo está haciendo el actual Gobierno Regional de La Libertad. El Programa Sierra Azul del Midagri debería reorientar su trabajo para construir más qochas en todo el país, en alianza con los gobiernos municipales.
Sobre el ministro Alencastre
– ¿Qué análisis hace de la gestión del ministro Alencastre?
– El ministro tiene poco tiempo en el cargo, pero claramente está mejor calificado que sus antecesores. Durante este Gobierno, los anteriores ministros incluso tenían acusaciones por homicidio. El Econ. Alencastre es una persona éticamente intachable y buena formación académica, a quien aún no se le puede exigir resultados porque tiene poco tiempo frente al Midagri. Además, el ministro Alencastre es un profesional egresado de la UNA La Molina, yo lo he escuchado hablar en reiteradas oportunidades sobre gestión de cuencas, así como de la siembra y cosecha de agua; de manera que creo que él tiene las cosas claras sobre ese tema. Pero si no tiene apoyo del presidente Castillo, poco se puede esperar de su gestión. Asimismo, el Midagri está infestada de personas y profesionales cuestionados y lo que debería hacer el titular del sector es una profilaxia en esa cartera para depurar a quienes empañan su gestión, incluso porque en poco tiempo que lleva este gobierno, se han destapado casos de corrupción en el sector, como por ejemplo en la primera licitación internacional para comprar 73,529 toneladas de urea.
La burocracia infestada tiene que salir del Midagri
– Precisamente sobre ese tema, ¿cómo lidiar con los funcionarios que dejaron las gestiones de Maita, Zea y Arce?
– Tienen que salir, no se puede actuar con medias tintas en ese tema, porque si no están calificados no podemos convivir con ellos. El Estado está para servir a la ciudadanía, que en este caso son los productores agrarios; naturalmente, necesitamos profesionales idóneos, con ganas de servir al agro, no corruptos. Si no retira a esas personas, le estaría haciendo un grave daño al agro y al país, especialmente, a los pequeños productores a quienes hay que servir desde el Midagri.
La producción del campo está creciendo
– ¿El problema de los fertilizantes reducirá la de alimentos agrarios, Ing. Cillóniz?
– Aunque el precio de la urea ha sido caro durante todo el año, la producción agrícola peruana no solo no ha decrecido, sino que ha aumentado. Yo soy agricultor también y utilizo este insumo, sin embargo, la urea nunca fue tan determinante en la producción agrícola y el tiempo me está dando la razón, pues la producción del campo viene creciendo. Y lo mismo pasa con las exportaciones. Como se sabe, la guerra entre Rusia y Ucrania ha provocado el aumento de los precios, eso es algo que ocurre comúnmente cuando hay conflictos bélicos. Más aún en el caso de esos países que son productores de petróleo, urea y cereales. No se puede decir que hay escasez de estos insumos, los tenemos, pero más caros, y el agricultor que ha dejado de fertilizar ha cometido un tremendo error.
No hablan de maíz, café y algodón
– ¿Por qué es un error?
– Porque, aunque la urea está cara, los precios del maíz, el café, el algodón, el azúcar han subido también y de eso no se habla. El aumento de la urea no ha sido una catástrofe, y con esto no quiero decir que no se hayan presentado problemas. Por ejemplo, los productores de palta experimentaron una caída en los mercados internacionales al mismo tiempo que aumentaba el costo de los insumos. De manera que el aumento de precios no se ha dado en todos los casos, pero en gran parte de la agricultura se han presentado incrementos en favor del productor. Si no me creen, miren el caso de los caficultores que conducen 300,000 hectáreas en la Amazonía, ellos pueden cultivar porque, a pesar del aumento de la urea, también sus granos tienen buenos precios.
Las represas están llenas con agua
– Correcto. Pero no en todos los rubros sucede esto
– Otro hecho positivo del que pocos o nadie habla es de nuestra buena reserva hídrica en la costa. Yo monitoreo mucho el nivel del agua en los reservorios y en el mes de agosto están casi llenos, desde Tinajones hasta Gallito Ciego, Poechos, San Lorenzo y también en el sur del país. De manera que estamos con buena suerte, no se puede decir que por el aumento de la urea va a bajar la producción, menos ahora que el costo de ese insumo comienza a bajar.
– En contraposición en zonas como el Alto Piura, Tumbes, las vertientes de la Cordillera Negra, sufren los efectos de la sequía, ingeniero…
– Insisto la solución a este problema que será cada vez más recurrente es la siembra y cosecha de agua. Que los políticos y las autoridades lo entiendan de una vez.
Biofertilizantes y guano de corral
– ¿Cómo mantienen la productividad los agricultores familiares?
– En ese sector, la productividad se basa en el uso de biofertilizantes y guano de corral. De lo que carece la agricultura familiar en esta época del año es de agua, es injusto que no cuenten con ese recurso porque ahora podrían estar regando con aspersores o goteros como lo hacen los agroexportadores y tendrían una altísima productividad. Pero el Estado no aborda ese problema y prefiere dejarlos abandonados. En lo bueno y en lo malo, la agricultura familiar sigue tal cual.
No creo que se necesite un censo agrario
– ¿Cree que es necesario llevar adelante un nuevo censo agrario?
– Estoy totalmente de acuerdo con que se necesita tener información realista, pero no estoy tan seguro de que para ello necesitamos un censo agrario. Lo digo porque hoy tenemos tecnología que, a través de los satélites, permite identificar fácilmente las parcelas. Por ello no creo que se necesite un censo tradicional en el que hay que movilizar a miles de encuestadores al campo. Hoy tenemos tecnología más precisa y barata, como los teléfonos celulares con aplicativos para que cada productor se registre, todo ello puede brindar información.
La SBS frena la inversión en microfinanzas
– Pasando a otro tema, ¿cuál es su análisis sobre el tema crediticio para el sector agrario?
– Hay poco financiamiento para la pequeña agricultura, me parece cuestionable que se impida la llegada de empresas internacionales expertas en microfinanzas. En la India hay muchas empresas especializadas en microcréditos y microfinanzas, creo que hay una suerte de impedimento desde la Superintendencia de Banca Seguros (SBS), que frena la llegada de entidades especializadas, ese es un gran problema. Los peruanos son muy ingeniosos y no siempre recurren al sistema financiero tradicional. En la agricultura peruana existe la figura de la “habilitación” que entregan los comerciantes. Por ejemplo, el comerciante de papa habilita a los productores de este tubérculo a cambio de entrega del producto en tiempo de cosecha. Yo he sido testigo de cómo los mayoristas de zapallo habilitan a los productores de esta hortaliza; eso se hace en todo el Perú. Sería muy bueno tener un financiamiento adecuado, pero el no tenerlo no limita el crecimiento del sector como lo hemos visto.
