Las exportaciones de limón Tahití peruano han mostrado un crecimiento significativo en los últimos años. En 2023, alcanzó la tercera posición entre los cítricos exportados.
Independientemente de su posición en la lista de agroexportaciones de Perú, el limón Tahití tiene el potencial de igualar los envíos de mango y mandarinas Wilkins, que el año pasado totalizaron 254 y 175 millones de dólares, respectivamente, en valor exportado, según el CEO y director comercial de Fluctuante, David Sandoval.
Comentó que los cítricos están siendo muy demandados en el mercado internacional. «Deberíamos aprovechar como Perú esa ventana comercial, que todavía no estamos aprovechando”, señaló David Sandoval a Portalfruticola.com
En Perú, la producción de limón Tahití se concentra principalmente en el norte del país, con Piura y Lambayeque como las principales zonas productoras, seguidas de Ancash, Lima e Ica con menores cantidades.
La ventana de exportación va desde la semana 1 hasta la 23, para luego descender y retomar los envíos en la semana 40.
“Si analizamos el año 2022 y lo comparamos con el 2021, el limón Tahití creció un 35 %; al 2023 creció tan solo un 23 % y esto se debe principalmente a las condiciones climáticas. Podemos prever que el limón Tahití va a continuar creciendo, pero que todavía no se le está dando ese escaparate que se le debería dar”, detalló el CEO de Fluctuante.
«Las exportaciones deberían de llegar a los 36 millones de dólares, lo que representa un crecimiento considerando que el año pasado llegamos a los 30 millones de dólares», añadió.
En cuanto a los mercados, el principal destino en 2023 fue Estados Unidos -que duplicó su consumo- seguido de Chile, Reino Unido, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Guatemala, Honduras y Canadá.
En 2023 también destacaron los envíos a Italia, un nuevo mercado para el limón Tahití de Perú. “Todavía nos queda una senda amplia en cuanto a comercialización”, expuso Sandoval.
Valor agregado
Consultado sobre el desarrollo de la industria de productos con valor agregado en base a los cítricos y especialmente del limón Tahití, Sandoval comentó que el sector agrícola peruano exporta principalmente productos frescos.
“Para la industria es un poco complicado, porque requiere capitales, pero en la medida de lo posible deberíamos ir realizando el desarrollo de productos con valor agregado, porque demandas mayores de mano de obra y eso repercute en la generación de empleo y ayuda, no solamente a la parte económica, sino también al área social; porque beneficia a más familias”, sostuvo.
“Si al exportar un kilo de mango fresco el precio promedio es de hasta 3 dólares, el mango deshidratado puede llegar a 5 veces más”, ejemplificó.
Sin lugar a duda el cultivo del Limón Tahití posee una buena proyección, pero las cifras de buen augurio se deben complementar con el trabajo del sector en la búsqueda de valor agregado. El tiempo determinará si se llegan a concretar el objetivo.
