En respuesta a la iniciativa de algunos congresistas de derogar la moratoria vigente que protege la agrobiodiversidad y la salud de las familias peruanas, permitiendo la introducción y producción de transgénicos bajo protocolos de “bioseguridad”, más de 50 líderes y representantes de gremios nacionales, articulados en el Grupo Impulsor de Semillas Nativas (Grisen), presentaron una propuesta legislativa ante el Congreso de la República para garantizar la protección de las semillas nativas y la seguridad alimentaria del país.
La iniciativa se dio en el marco de la Semana de la Agricultura, Deforestación y Cambio Climático, y busca reforzar el sistema tradicional de semillas en el territorio nacional, estableciendo disposiciones para su fortalecimiento, promoción y protección.

Con esta propuesta, los gremios buscan garantizar la conservación de la biodiversidad agrícola del Perú y la soberanía alimentaria de las comunidades campesinas, frente a posibles modificaciones en la normativa vigente que pondrían en riesgo estos recursos.
La propuesta de ley cuenta con el respaldo de las congresistas Sigrid Bazán (Bloque Democrático Popular) y Heidy Juárez (Podemos Perú), entre otros parlamentarios.

El Grisen está conformado por diversas organizaciones del sector agrario, entre ellas la Confederación Campesina del Perú (CCP), la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, Artesanas, Indígenas, Nativas y Asalariadas del Perú (FENMUCARINAP), la Confederación Nacional Agraria (CNA), la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro), la Asociación de Guardianes de la Papa Nativa del Perú (Aguapan), la Organización Nacional de Mujeres Indígenas, Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP) y la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE).
