En un esfuerzo por impulsar el desarrollo económico y la innovación, la Cooperativa Agroindustrial Indígena Asháninka y Nomatsigenga Asi Omagaro Kanuja y la Asociación de Productores Nomatsigengas de la Comunidad Nativa San Antonio de Sonomoro (Apanosan) presentan panetones artesanales elaborados con esencia de café y chispas de chocolate, insumos cultivados en el distrito de Pangoa, provincia Satipo, región Junín.
Esta iniciativa es posible gracias a los módulos de panificación implementados por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), y a la asistencia técnica especializada que brinda a las comunidades indígenas.
A través de estos módulos, 258 familias asháninkas y nomatsigengas han diversificado su producción, desarrollando productos como panetones, queques y otros bocadillos, aprovechando los recursos agrícolas de la zona.

Los panetones, elaborados artesanalmente, destacan por su esencia de café y chispas de chocolate, ingredientes cultivados en las chacras de las comunidades locales. Este producto no solo representa una alternativa innovadora, sino que también impulsa la economía de las familias indígenas y pone en valor los cultivos sostenibles del Vraem.
Roxana Chimanga Shumpate, productora de la comunidad nativa San Antonio de Sonomoro, destacó el impacto de esta iniciativa: «Estos panetones no solo mejoran nuestra calidad de vida, sino que también muestran al mundo que desde nuestras comunidades podemos innovar y generar nuevos ingresos, aprovechando lo que la tierra nos ofrece».
Los panetones ya están disponibles para esta temporada navideña, ofreciendo a los consumidores un producto único que combina tradición, calidad y los sabores auténticos de los pueblos originarios de la selva central.
Dato:
Devida ha implementado 10 módulos de panificación en las regiones de Ayacucho, Cusco y Junín, fortaleciendo el desarrollo sostenible en comunidades indígenas del Vraem.
