Mediante la Resolución de Presidencia Ejecutiva n.° 092-2026-Midagri-INIA, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) autorizó la liberación de la nueva tecnología agraria Bio Chumbinia, un biofertilizante líquido natural acelerado que contribuirá a incrementar hasta en un 70 % la conservación de la fertilidad del suelo agrario y la sanidad de los cultivos.
Bio Chumbinia fue desarrollado por el Programa Nacional de Cereales, Granos Andinos y Leguminosas del INIA en la Estación Experimental Agraria Chumbibamba, ubicada en la región Apurímac.
Esta tecnología tiene la capacidad de estimular la floración y fructificación de los cultivos, mejorar la producción de follaje, fortalecer el enraizamiento de las plantas, acelerar y uniformizar la germinación de semillas, además de favorecer el crecimiento de brotes.

Según investigaciones científicas y evaluaciones realizadas en parcelas demostrativas del INIA, Bio Chumbinia mejora el rendimiento de cultivos anuales y bianuales bajo sistemas de producción orgánica, contribuyendo a incrementar la rentabilidad de los productores. Asimismo, no es nocivo para la salud y favorece el repoblamiento de microorganismos benéficos en el suelo sin generar contaminación ambiental.
Bio Chumbinia presenta un nivel de pH de 4.30, una conductividad eléctrica de 48.40 y un contenido de cenizas de 29.63 %. Además, contiene nitrógeno (1100 mg/L), fósforo (10 500 mg/L), potasio (2203 g/L), calcio (1250 mg/L), magnesio (732 mg/L) y sodio (677 mg/L), así como niveles adecuados de hierro, cobre, zinc y manganeso.
Por estas características, Bio Chumbinia no solo actúa como fuente de nutrientes, sino también como bioestimulante, promoviendo un desarrollo radicular vigoroso, una mayor actividad biológica del suelo y una mejor respuesta de los cultivos frente a condiciones climáticas adversas.
Estas cualidades inciden positivamente en la calidad nutricional y comercial de las cosechas, así como en su vida poscosecha. Por ello, Bio Chumbinia se constituye en una alternativa tecnológica orgánica, segura y ambientalmente responsable, alineada con los principios de la agricultura sostenible y la intensificación ecológica de la producción agraria, permitiendo a los productores mejorar la calidad de sus suelos y optimizar el desempeño de sus cultivos.
