En el mes de la patria, el Indecopi destaca la importancia de proteger uno de los mayores tesoros del Perú: sus granos andinos. A través de herramientas de propiedad intelectual, como los certificados de obtentor y el monitoreo de posibles casos de biopiratería, la institución protege la innovación aplicada a cultivos como la quinua, la kiwicha, la cañihua y el tarwi, con el objetivo de preservar el patrimonio biológico del país, fomentar la investigación y fortalecer la competitividad de estos productos emblemáticos en los mercados nacionales e internacionales.
En ese contexto, los certificados de obtentor permiten proteger nuevas variedades vegetales desarrolladas por profesionales, empresas e instituciones luego de años de investigación y mejoramiento genético. Este derecho de exclusividad incentiva la inversión en innovación agrícola y promueve el desarrollo de cultivos con mejores características productivas y comerciales.
A la fecha, la Dirección de Invenciones y Nuevas Tecnologías del Indecopi ha otorgado tres certificados de obtentor para nuevas variedades de quinua. Además, mantiene en trámite seis solicitudes adicionales para este cultivo, así como dos para la kiwicha y una para el tarwi, lo que refleja el interés por desarrollar variedades adaptadas a las necesidades del sector agrícola.
Como parte de esta labor, la Comisión Nacional contra la Biopiratería, presidida por el Indecopi, monitorea permanentemente las solicitudes de patentes presentadas en distintos países relacionadas con los recursos genéticos del Perú y los conocimientos tradicionales asociados, con el objetivo de evitar su apropiación indebida. Gracias a este seguimiento, identificó un caso de biopiratería vinculado con la quinua dentro del sistema internacional de patentes.
Estas acciones reflejan el compromiso del Indecopi con la protección y puesta en valor de la biodiversidad peruana mediante la propiedad intelectual. En el mes de la patria, la institución reafirma su compromiso con la protección de los recursos que forman parte de nuestra identidad y futuro. Proteger los granos andinos es también preservar un legado milenario que distingue al Perú y constituye uno de los mayores orgullos de todos los peruanos.
