La pitahaya, reconocida por su sabor fresco y exótico, se consolida como una materia prima versátil para la elaboración de fermentados o vinos naturales. Este desarrollo es posible gracias a un innovador proceso impulsado con la asistencia técnica del CITEagroindustrial Majes del Instituto Tecnológico de la Producción (ITP).
Esta iniciativa impulsa la diversificación de productos para las micro y pequeñas empresas (Mypes), fortaleciendo el sector agroindustrial con tecnología e innovación. El proceso comienza con la recepción, pesaje y cuidadosa limpieza de la pitahaya para asegurar la inocuidad del producto. Posteriormente, la fruta es pelada y procesada en una despulpadora que separa las semillas y extrae la pulpa.
A esta pulpa se le añade agua y levadura, iniciando así la fermentación en condiciones controladas durante aproximadamente 18 días. Una vez finalizada la fermentación, se añade azúcar y se realizan mediciones de grados para garantizar la calidad del producto.
Finalmente, el fermentado es embotellado y preparado para su comercialización. Esta bebida a base de pitahaya representa una oportunidad única para emprendedores que buscan innovar y diversificar su oferta en el mercado.
Esta propuesta no solo permite aprovechar la pitahaya más allá del consumo fresco, sino que también abre puertas a nuevos mercados y tendencias en bebidas fermentadas naturales, contribuyendo al desarrollo sostenible y al crecimiento económico local.
