El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), a través de sus Escuelas de Campo, viene trabajando con 50 pequeños productores de papa de las comunidades campesinas del distrito de Chavín, provincia Chincha, región Ica.
La atención del Senasa está centrada en llegar a las zonas rurales del país para que pequeños productores aprendan, de manera vivencial, y mejoren las técnicas de producción en diversos cultivos agropecuarios.
Estas sesiones de aprendizaje se desarrollan durante seis meses. Con el acompañamiento técnico del Senasa se busca que los productores de papa, de las comunidades campesinas de Chiapata y San Lurín, sepan resolver los problemas fitosanitarios que se presentan durante todas las etapas de producción de sus cultivos.
La estrategia de acción se viene ejecutando desde hace algunos años y ha logrado que los productores comercialicen el tubérculo andino con mayores estándares de calidad, aplicando las Buenas Prácticas Agrícolas.

Durante la intervención, los productores también aprenden sobre las habilidades y conocimientos en la preparación del terreno, labores culturales, manejo integrado para prevenir y combatir la plaga gorgojo de los andes y polilla de la papa, entre otras acciones.
Este cultivo se ha convertido en un notable impulsor de la economía regional y local en las zonas productoras, y cumple un rol importante como alimento nutritivo que contribuye con la seguridad alimentaria.
Otros sectores como en los Centros Poblados de Trapiche y Galagarza, localizados en el distrito de San Jose de Los Molinos, ya vienen preparándose para la cosecha de agosto, en las escuelas denominadas “Las papas generosas de Trapiche” y “Los paperos de calidad de Galagarza”.
