La abogada Norka Apaza Tito es un ejemplo notable de multifacética. Además de ejercer su profesión, hace 10 años, con el apoyo de su pareja, Sandro Joaquín Ticona, decidió aventurarse en la agricultura, específicamente en el cultivo de paltas, en el anexo Cerro Blanco, distrito de Calana, Tacna.
Comenzó su proyecto con las variedades “Hass” y “Lula”, pero que, a lo largo de los años, ha ampliado sus plantaciones, aprovechando el apoyo de programas como Agroideas y Procompite regional.
Inicialmente, su producción estaba dirigida a satisfacer la demanda del mercado local, pero desde 2021 ha estado exportando paltas “Hass” al mercado chileno a través de un acopiador de Moquegua.
Como la mayoría de los emprendedores, Norka es consciente de que la solidez económica no se alcanza al depender de una única fuente de ingresos, sino que la clave radica en diversificar los negocios. Por ello, recientemente ha incursionado en la producción de miel de abeja, como complemento a la producción de paltas.
Pero eso no es todo. Dado que la fruticultura conlleva un alto riesgo, Norka tiene la visión de incursionar en la producción de aceite y otros derivados de la palta en un horizonte de 5-6 años, una vez que su hija culmine la carrera de industrias alimentarias en la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann de Tacna.
