Un grupo de trabajo de ingenieros forestales con amplia experiencia y compromiso con el desarrollo del sector han aportado su valioso conocimiento durante el último año y medio, y en forma absolutamente ad-honorem, a un proceso denominado “Propuesta hacía la reforma del sector forestal peruano”, que reducir drásticamente la deforestación, la tala y el comercio ilegal de productos forestales; promover y operacionalizar planes de gestión forestal con visión paisajista y promotora de los servicios ambientales, y planes de reforestación y restauración atractivos y efectivos, entre otros.
Contando con los auspicios de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), la Cámara Nacional Forestal (CNF), el Capítulo de Ingenieros Forestales del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) y el Fondo para la Conservación de la Naturaleza (WWF), esta propuesta fue presentada y discutida en nueve reuniones con diferentes grupos de actores del sector público y privado, organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, academia, comunidades y la cooperación internacional.
Los diferentes aportes recibidos se han tomado en cuenta para desarrollar la propuesta, con la debida fundamentación, en la publicación “Una nueva política nacional para los bosques del Perú”, buscando así contribuir a la conservación y el buen uso de los bosques y ecosistemas naturales peruanos en beneficio de la sociedad de hoy y del futuro próximo.
Los que motivó a estos profesionales a embarcarse en esta empresa es que el Perú es una de las potencias mundiales en superficie de bosques y biodiversidad, pero es muy poco y mal lo aprovechado hasta ahora debido a problemas institucionales estructurales y un marco legal deficiente o inadecuado para promover el verdadero y eficiente desarrollo que este sector requiere en beneficio de la economía y el bienestar de la población nacional.
La importancia crucial de los bosques para la propia existencia humana es reconocida mundialmente, tanto que su contribución abarca prácticamente todos los Objetivos del Desarrollo Sostenible que impulsan las Naciones Unidas y a los cuales el Perú se ha alineado en sus planes de desarrollo nacional, como por ejemplo para la seguridad alimentaria, del agua, la energía, la salud y la vivienda; y, en general, la calidad de vida de la población en el contexto del cambio climático y de los frentes de lucha contra las causas de la deforestación, la degradación y la corrupción.
La propuesta parte de una reflexión y análisis retrospectivo y prospectivo del estado actual del sector forestal peruano en el contexto nacional, institucional y de las amenazas y oportunidades a nivel nacional e internacional. Se plantea que la situación de descuido y poca participación del sector forestal en la economía y bienestar del país se debe a la falta de una política de Estado realmente visionaria e impulsora, y de los medios para cumplirla a través de instituciones fortalecidas con programas y planes, además de un adecuado financiamiento. Además, que la legislación forestal vigente y la que se aplica al sector forestal es compleja, confusa, desconectada de la realidad y muy poco aplicada.
El llamado central que se hace es que el país necesita una nueva política nacional que impulse con visión estratégica, compromiso político y respaldo social el sector forestal como uno de los pilares para su desarrollo sostenible. En ese sentido, la propuesta apunta a generar el ambiente propicio para: reducir drásticamente la deforestación, la tala y el comercio ilegal de productos forestales; promover y operacionalizar planes de gestión forestal con visión paisajista y promotora
de los servicios ambientales, y planes de reforestación y restauración atractivos y efectivos; desarrollar una industria forestal competitiva e integrada; empoderar a los pequeños y medianos operadores forestales, comunidades nativas y campesinas, posibilitando la libre y efectiva participación de la empresa privada; organizar un servicio público eficiente y reconocido, con cuadros humanos de alto nivel profesional y comprometidos; y fortalecer la educación, la investigación y el desarrollo tecnológico con enfoque en las necesidades apremiantes y estratégicas de corto y largo plazo del sector.
El aporte del grupo de profesionales parte de cuatro “visiones objetivo” que apuntan a (i) consolidar el Patrimonio Forestal Nacional; (ii) valorizar y valorar los servicios ecosistémicos o ambientales de los bosques y la vegetación silvestre, y remunerar a la población que los mantiene; (iii) abastecer la demanda nacional de madera industrial y otros productos forestales, y participar en forma competitiva en el mercado internacional, a partir de las plantaciones forestales; y (iv) crear mejores condiciones para la gestión sostenible del Patrimonio Forestal Nacional, fortaleciendo la gobernanza e institucionalidad forestal con altos estándares de excelencia, inclusiva y articulada en todos los niveles y estructuras del Estado.
Esta nueva propuesta de política trata como una característica básica, muy diferente de todas las anteriores, de la intersectorialidad, ya que gran parte de las soluciones para usar y conservar el bosque dependen de reformas en el sector agrario y otros directamente vinculados o relacionados (como Ambiente, Transportes, Educación, Energía y Minas), quebrando una larga tradición de políticas forestales que, por falta de integración, fueron ineficaces.
La propuesta tiene muchas otras novedades, en cierta forma revolucionarias. Una de ellas es determinar, en la práctica y no más en la teoría, que la función primigenia del bosque y otros ecosistemas naturales es la generación de servicios ecosistémicos de interés público y no única o preferentemente la producción de madera u otros productos, tal como se lleva a cabo tradicionalmente.
La propuesta busca enfrentar, de modo en gran parte inédita, las grandes amenazas que confrontan los bosques y los ecosistemas naturales del Perú, especialmente la deforestación y la degradación, permitiendo que esos recursos mantengan sus servicios ambientales y que aporten significativa y permanentemente a la prosperidad económica y al bienestar social y ambiental de la sociedad.
Los autores consideran que esta propuesta es una invitación a pensar, discutir y analizar el tema con la finalizar de producir el cambio necesario que el país requiere en forma urgente. Algunas partes de la propuesta pueden ser aplicadas en forma articulada con otras instituciones nacionales, pero la mayor parte incluye los temas más importantes, como el control de la deforestación, que sólo tendrá éxito si se aplica como paquete completo.
Por eso, si no se aplica articuladamente, el desarrollo de los bosques y ecosistemas naturales peruanos no tendrán posibilidades de desarrollo de no adoptarse una política nacional de bosques que involucre a todos los sectores. En caso contrario, las posibilidades de éxito serán muy efímeras y comprometerá a toda la sociedad peruana. La propuesta busca resolver este problema nacional.
