Puno. La crisis hídrica y la falta de forraje, provocados por la sequía están afectando gravemente a los ganaderos, quienes se ven obligados a rematar a sus animales debido a la falta de forrajes. La sequía ha golpeado la campaña agrícola 2022 y 2023, y se prevé que esta situación continúe hasta el 2026.
La falta de pasto y el aumento de precios del alimento para el ganado están poniendo en riesgo la vida de los animales y disminuyendo la producción regional en un 40 %.
“Estamos rematando nuestros animales, porque no hay alimento para poder sostenerlos. Si teníamos 100 cabezas de ganados, solo podemos alimentar a 60. Esto implica que el 40 % de toda la producción al nivel regional ha disminuido tanto en la parte agrícola y agropecuaria”, manifestó a Infabae, el Sr. Luis Yucra, presidente de la Asociación de Ganaderos de San Román.
Los ganaderos afirman que no solo se les hace difícil conseguir forrajes para sus animales, sino que los precios de ese insumo se han duplicado.
Por otro lado, el precio de las pacas de heno de avena forrajera de 20 kilogramos se ha disparado de 10 a 35 soles. Esta situación está empujando a los ganaderos a rematar sus animales hasta en 800 soles por cabeza, cuando normalmente un animal promedio se vende 2.500 soles.
Ante este preocupante panorama, AgroRural-Puno entregaría kits para la conservación de forrajes y la distribución de un bono de 300 soles para la compra de alimento para ganado.
“Este apoyo si se da, llegará a muy pocos, además alcanzará para comprar dos o tres sacos de concentrado que alcanzará para alimentar a una sola vaca durante 10 días”, comenta un ganadero agregando que si el gobierno desea ayudarlos sería mejor que lo haga financiando la perforación y equipamiento de pozos para extraer agua.
Asimismo, la producción de leche en esta región que en años normales es de más de medio millón de litros por día ahora va a disminuir a un promedio de 300 000, según proyección del dirigente ganadero.