La Autoridad Binacional del Lago Titicaca (ALT) anunció la instalación de una Mesa Técnica para el manejo del suri, ave emblemática de los ecosistemas altoandinos del Perú, con el objetivo de impulsar acciones urgentes que permitan fortalecer la conservación de esta especie, cuya supervivencia se encuentra amenazada por la falta de presupuesto.
Así lo informó Juan Ocola Salazar, presidente ejecutivo de la ALT, durante el foro “Conservación del Suri en el Perú: desafíos, avances y acciones urgentes para garantizar la sostenibilidad del Centro de Conservación”, organizado por dicha entidad con el apoyo estratégico del Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT) y del proyecto Living Lakes Biodiversidad y Clima de Global Nature Fund (GNF).
El funcionario señaló que la falta de recursos presupuestales asignados por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) al Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT) viene comprometiendo seriamente la continuidad operativa de los tres centros de conservación del suri a su cargo, donde actualmente se ejecutan acciones para garantizar la supervivencia de 140 ejemplares.

Ante esta situación, Ocola Salazar indicó que la Mesa Técnica buscará articular acciones multisectoriales orientadas a fortalecer la investigación científica relacionada con la biología reproductiva, genética, sanidad, nutrición, comportamiento, manejo poblacional y estrategias de recuperación y reintroducción del suri en su hábitat natural.
Añadió que también se impulsará la formulación de una hoja de ruta de corto, mediano y largo plazo que establezca acciones, responsabilidades y mecanismos de seguimiento para garantizar la recuperación y conservación sostenible de la especie en el Perú, así como la continuidad de los centros de conservación y rescate que actualmente albergan alrededor de 140 individuos bajo manejo especializado.
La Mesa Técnica, liderada por la ALT y el PEBLT, estará integrada por especialistas del Ministerio del Ambiente, Midagri, Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), Universidad Nacional del Altiplano, Gobierno Regional de Puno y expertos en fauna silvestre.
“Buscamos definir instrumentos de gestión y disposiciones que permitan fortalecer la conservación de esta especie”, afirmó Juan Ocola.
Durante una inspección técnica realizada en las zonas de hábitat del suri, la ALT constató que los ejemplares bajo cuidado humano dependen del suministro permanente de alimento balanceado, recurso que actualmente resulta insuficiente y que pone en riesgo su salud y supervivencia.
“Es necesario reactivar los recursos públicos destinados al desarrollo de programas de conservación de la fauna silvestre”, puntualizó.
El suri o ñandú andino (Rhea pennata) es una de las aves corredoras más grandes del altiplano peruano. Puede alcanzar velocidades de hasta 60 kilómetros por hora y desempeña un importante papel ecológico en los extensos pajonales y tolares de la puna. Sin embargo, actualmente enfrenta una situación crítica que podría comprometer más de tres décadas de esfuerzos de conservación desarrollados en el altiplano puneño.
Uno de los principales acuerdos adoptados durante el foro fue solicitar al Midagri la asignación de recursos económicos para reactivar la meta presupuestal denominada “Gestión de conservación y manejo de la fauna silvestre”, garantizando de manera inmediata la continuidad operativa de los centros de conservación y la sostenibilidad del Programa de Conservación del Suri que desarrolla el PEBLT.
Ocola Salazar explicó que esta solicitud se sustenta en la trascendencia de las funciones que el Estado peruano encomendó al PEBLT para la recuperación y conservación de esta especie emblemática del altiplano, cuya desaparición representaría una pérdida irreparable para la biodiversidad nacional y el fracaso de una experiencia de conservación construida durante más de tres décadas.
“La posible pérdida del suri no solo representaría la desaparición de una especie emblemática de los Andes, sino también el fracaso de décadas de esfuerzo institucional, científico y comunitario orientado a preservar uno de los símbolos más representativos de la biodiversidad altoandina del Perú”, concluyó Ocola Salazar.
