Con el objetivo de fortalecer la alimentación de alpacas y llamas en las zonas altoandinas, la Dirección Regional Agraria de Apurímac, a través del proyecto Agrosilvopastoril, viene impulsando la introducción y evaluación del triticale, un forraje de alto valor nutritivo y gran capacidad de adaptación a condiciones climáticas adversas.
El triticale es un cereal mejorado, resultado del cruce entre el trigo y el centeno. En el Perú, las pruebas de adaptación iniciaron con 1500 líneas experimentales ejecutadas por el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) en Cusco, donde especialistas realizaron trabajos de selección y adaptación a las condiciones agroclimáticas de la sierra sur del país.
Gracias a estos avances, el proyecto Agrosilvopastoril prevé la adquisición de semillas, lo que beneficiará a productores de diversas provincias de Apurímac dedicados a la crianza de camélidos sudamericanos domésticos.

Actualmente, se vienen implementando parcelas demostrativas en diferentes zonas de la región con la finalidad de evaluar el comportamiento del cultivo frente a las bajas temperaturas y determinar su capacidad de adaptación a las condiciones de altura propias del territorio apurimeño.
Este forraje destaca por su alta producción de materia verde, calidad nutricional y capacidad de rebrote, características que lo convierten en una alternativa estratégica para garantizar la disponibilidad de alimento durante las épocas críticas del año.
De esta manera, la Dirección Regional Agraria de Apurímac, mediante el proyecto Agrosilvopastoril, continúa promoviendo tecnologías e innovaciones orientadas a mejorar la productividad, fortalecer la actividad alpaquera y contribuir al desarrollo sostenible de las familias productoras de las zonas altoandinas de la región.
