Un grupo de cinco estudiantes de la Facultad de Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), integrantes del Círculo de Investigación en Ingeniería de Alimentos, ha presentado el prototipo final de un deshidratador de alimentos que combina innovación, eficiencia energética y calidad.
Este equipo emplea un sistema híbrido que integra luz infrarroja y aire caliente, logrando un secado más rápido y uniforme, al tiempo que mejora la retención de nutrientes y optimiza recursos.
El deshidratador utiliza dos tecnologías principales: la luz infrarroja, que acelera el secado y mejora la calidad del alimento, y el aire caliente, que garantiza un proceso uniforme. Además, cuenta con un sistema eléctrico automatizado que permite controlar las resistencias, el ventilador y el foco infrarrojo mediante un sistema de programación en Arduino. Esto permite una operación eficiente y un control preciso de la temperatura, humedad y peso del alimento durante el secado.

El diseño, fabricado en acero inoxidable para mayor durabilidad, reduce significativamente el tiempo de secado en comparación con los equipos tradicionales, disminuyendo el consumo de energía y los costos operativos. Además, representa una solución innovadora para reducir el desperdicio alimentario, especialmente en productos como frutas y carnes.
El proyecto fue liderado por los estudiantes Pedro Cristian Uzuriaga Aliaga, Ruth Gabriela Lozano Hervacio, Leonardo Percy Montañez Escate y dos integrantes más del círculo de investigación, con la asesoría del docente Walter Francisco Salas Valerio. Diseñado durante la pandemia, el deshidratador refleja un enfoque sostenible e innovador en la industria alimentaria.
La proyección a futuro de este equipo es prometedora, con un alto potencial para ser escalado a nivel industrial y adaptado a diferentes sectores que buscan procesos más eficientes y sostenibles.
