Por: Raúl Vela
Científicos e instituciones dedicadas al estudio del clima como la NOAA coinciden en sus pronósticos sobre la magnitud del Fenómeno “El Niño”, presente en nuestro país desde febrero del presente año, cobraría aún más fuerza a partir de octubre y persistiría hasta finales del verano del 2025.
Esta amenaza climática se cierne sobre ambos lados de la Cordillera de los Andes y conlleva lluvias intensas, que podrían comprometer incluso el modesto avance en las obras de prevención y reducción de riesgos de desastres, que representan apenas el 31 % del presupuesto asignado (S/484.964.102). Por lo tanto, es crucial que la sociedad tome precauciones y adopte medidas de prevención, advierte el Ing. Met. Wilian Alva León, presidente-fundador de la Sociedad de Meteorólogos del Perú.
Según el Índice de Energía de Alva, modelo desarrollado por el propio presidente de la Sociedad de Meteorólogos del Perú, se anticipa un período de lluvias más intenso a partir de octubre. Las regiones más vulnerables a las lluvias, debido a su proximidad al mar y su conexión directa con el Fenómeno “El Niño”, serán Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, así como las provincias de Santa y Casma, Ancash, en la costa norte, así como Cajamarca y Áncash, en la sierra norte.
Para los Andes, el Ing. Alva pronostica intensas lluvias en ambas vertientes de la cordillera, principalmente centro-norte del país (Lima, Junín, Pasco, Huánuco), así como centro-sur (Ica, Arequipa), incluso de Lima. Sin embargo, el sur del país, en ambas vertientes de la cordillera de Cusco, Huancavelica, Ayacucho y Puno) por tener una relación indirecta con el Fenómeno “El Niño”, pueda que en algunas zonas las precipitaciones sean más débiles y deficitarias.
Crónica de un desastre anunciado
El Ing. Alva León subraya que la situación en Perú es la crónica de un desastre anunciado. En mayo y julio de 2022, él advirtió sobre la inminente reedición de “El Niño”, pero sus advertencias pasaron desapercibidas para las autoridades y los medios de comunicación nacionales, a excepción de la revista AGROPERÚ Informa. Recién, ante la amenaza inminente, se han apresurado a tomar medidas para mitigar el impacto del fenómeno, cuando eso se debió hacer desde al año pasado.
“Para tapar su inacción y ante la amenaza inminente, recién el gobierno nacional se está apresurado a tomar medidas para mitigar los daños, fuera de tiempo, incluso cuando las lluvias ya están por comenzar”, señala el Ing. Alva.
Versión oficial
Por otro lado, el último comunicado del Enfen sugiere que la magnitud de “El Niño” en el próximo verano será de moderada (56 %) a fuertes (25 %), con lluvias por encima de lo normal en la costa y la sierra del norte del país, mientras que, en el sur y el Altiplano, es probable que las éstas sean inferiores de lo normal.
La Ing. Met. Tania Ita Vargas, analista climática del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), explicó que esta situación se debe a las condiciones anormales del calentamiento del mar, que actualmente superan los 3 grados por encima de lo normal, calificando este evento climático como fuerte según el Índice Costero de El Niño (ICEN).
El ICEN mide la anomalía de la temperatura del mar y su categorización (débil, moderado y fuerte) depende del calentamiento del océano.
Ojo con estas variables
Por su parte, el Ing. Alva León enfatiza que el Fenómeno “El Niño” es el resultado de la interacción de dos variables: la atmosférica y el océano Pacífico. “Para que “El Niño” ocurra, ambas variables deben estar presentes, de lo contrario, no hay lluvias torrenciales. La falta de comprensión de esta relación por parte de las autoridades ha llevado a su incapacidad para anticipar los eventos climáticos como los ocurridos en 1982-1983, 1997-1998, 2016-2017 y ahora en 2023-2024”, explica.
¿De “La Niña” a “El Niño”?
Para la especialista del Senamhi, en el 2022 y enero y febrero de este año, Perú experimentó condiciones de “La Niña”, cambiando a un escenario de “El Niño” en marzo. Esto se debe a la naturaleza cambiante de las condiciones climáticas, con el calentamiento repentino de las aguas del mar, que pasaron de frías desde 2020 a un escenario de calentamiento.
Sin embargo, el presidente de la Sociedad de Meteorólogos del Perú insiste en que la transición de “La Niña” a “El Niño” no puede ser instantánea, ya que siempre debe haber un período de normalidad en el medio. “Cuando las autoridades reconocieron que “El Niño” había llegado al país, inicialmente afirmaron que duraría hasta junio y que luego todo volvería a la normalidad. Sin embargo, una vez más, se han equivocado, ya que históricamente “El Niño” dura un año. Por eso, las lluvias han continuado y se intensificarán desde octubre”, asegura.
Impacto en la agricultura
En condiciones normales, entre abril y septiembre, no se registran lluvias en Perú, lo que favorece el desarrollo de los cultivos. Sin embargo, debido al Fenómeno “El Niño”, las lluvias persisten, afectando negativamente la floración de cultivos, especialmente de frutales como limón y mango, reduciendo notablemente la producción de los mismos.
Según el Servicio para el Desarrollo Integral Rural del Perú, la campaña 2023-2024 del mango experimentará una drástica caída del 80 %. Esto se debe a que el mango requiere una temperatura mínima de 16 °C para florecer y dar frutos, pero las temperaturas han estado consistentemente por encima de los 21 °C en algunas regiones, como Piura, donde las pérdidas alcanzan el 100 %.
“En Piura ya no hay nada que hacer y existen campos donde las pérdidas han sido del 100 %. La situación es dramática”, señaló el vicepresidente de Promango, Sr. Milton Calle, durante el reciente Congreso Internacional de Mango y Palto que se desarrolló en Casma.
Es importante destacar que, en 2022, Perú produjo 474.000 toneladas de mango en una superficie cultivada 38.000 ha, entre Piura y Lambayeque. Las exportaciones totalizaron 249.000 toneladas, según estadísticas del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego.
Además, las altas temperaturas también aumentarán la propagación de plagas y acortarán los ciclos de los cultivos, lo que afectará negativamente sus rendimientos.
Escasez de alimentos y especulación de precios
El Ing. Alva advierte que esta situación podría provocar escasez de alimentos y especulación de precios en los próximos meses, afectando aún más la precaria economía de un gran sector de peruanos.
El presidente del Gremio Empresarial de Protección de Cultivos de la Cámara de Comercio de Lima, Lic. Adm. Rubén Carrasco De Lama, proyecta una disminución del 20 % en la producción de la campaña actual.
Un estudio de la Universidad Esan revela que “El Niño” de 1997-1998 causó pérdidas económicas a la agricultura cerca de 2.300 millones de dólares, principalmente en el sector agroexportador del norte del país, generando una escasez generalizada de alimentos y problemas de desnutrición en la población.
