La ministra de Desarrollo Agrario y Riego, Jennifer Contreras, confirmó la adquisición de 250 maquinarias destinadas a la prevención y enfrentamiento del fenómeno El Niño. Esta medida representa un avance significativo en la preparación para hacer frente a este fenómeno climático.
«Es la primera vez, gracias a la disposición del gobierno de la presidenta Dina Boluarte, que el Midagri contará con cerca de 250 maquinarias para responder al fenómeno El Niño; 30 de ellas ya han sido entregadas. Además, estamos interviniendo en 326 puntos críticos, de los cuales 59 ya se han completado», expresó la ministra.

El Midagri también ha descolmado 70 kilómetros de cauces de ríos como parte de sus esfuerzos de preparación. En relación con el déficit hídrico, el sector está ejecutando un presupuesto de S/219 millones para la adquisición y distribución de alimentos para el ganado, la construcción de cobertizos y la implementación de fitotoldos. «Continuamos atendiendo las demandas de los alcaldes y gobernadores regionales involucrados», enfatizó.
La ministra también compartió planes de afianzamiento hídrico en colaboración con el Ministerio de Economía y Finanzas, destinados a financiar inversiones con un alto grado de prioridad. Este enfoque se centra en apoyar a municipalidades que anteriormente no habían recibido inversiones, como una estrategia para la protección y conservación del agua.
Trabajo multisectorial
Además, en un esfuerzo conjunto de varios sectores, se ha suscrito un convenio de cooperación interinstitucional entre el Midagri y el Ministerio de Defensa (Mindef) con el fin de reducir el impacto del fenómeno El Niño. El convenio promueve la colaboración entre ambos ministerios y sus unidades ejecutoras, proyectos y organismos públicos para fortalecer la preparación y respuesta ante eventos climáticos extremos.
Este trabajo multisectorial involucra al Midagri, Mindef, MTC y Vivienda, y se espera que se firmen convenios específicos para optimizar el uso de maquinaria adquirida por el Mindef en tareas de prevención y respuesta a eventos climáticos en coordinación con la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Ejército.
