Contra la buena voluntad del actual ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Econ. Andrés Alencastre Calderón, el agro nacional cada día se sumerge en mayor crisis, considerada la peor en lo que va del milenio, y sin visos de solución a corto plazo.
La situación de los productores se complicó, primero, con la pandemia, tiempo en el que se paralizó el transporte de la producción hacia los mercados urbanos, se cerraron los accesos y salidas de las pequeñas poblaciones y las cosechas se perdieron en el campo. Luego, sobrevino la guerra Rusia y Ucrania, que obligó al cierre de las exportaciones de esos países, con lo que se produjo una alteración y déficit de suministro en los mercados internacionales, especialmente en cereales (trigo y cebada), maíz amarillo y aceites comestibles, así como fertilizantes y otros insumos.
A más de un año de asunción del gobierno de Pedro Castillo, su administración pública demuestra una clamorosa deficiencia en prever, prevenir y afrontar los problemas que golpean al agro. Para nadie es un secreto la inexperiencia de ministros y funcionarios públicos nombrados por Castillo en puestos clave del Minagri, lo que obliga a sustituirlos mientras estos se aferran a los cargos. A ello se suma la creciente corrupción en todos los frentes de la actividad pública; la incertidumbre climática; la crisis de los fertilizantes; el déficit de agua en las regiones afectadas por sequías; el escaso mantenimiento de la infraestructura hídrica; la paralización de los proyectos de irrigación iniciados por gobiernos anteriores; el alza de los precios en combustibles, aceites e insumos para el transporte; el absoluto descontrol del funcionamiento del libre mercado en el comercio por mayor y menor, en los que se deja actuar con impunidad a monopolios y oligopolios; etc.
Compra de urea en riesgo
Las alarmas sobre la posible paralización de esta segunda licitación, convocada por AgroRural, se produce cuando la empresa postora italiana Union Speed, que quedó en tercer lugar en el proceso de licitación, habría desistido, aduciendo extorsiones, chantajes y fraudes por parte del país adquiriente, lo cual configura una vergüenza internacional que revela la manipulación política en altos niveles del gobierno.
¿Para las calendas griegas?
Hasta el cierre de esta edición no hubo pronunciamiento oficial del Midagri sobre este hecho gravísimo e irreparable, ni información acerca de los implicados, que ya deberían estar en manos del ministerio público.
La época de siembras, por lo general, comienza en octubre, con la llegada de las primeras lluvias, para lo cual los insumos deben estar disponibles a tiempo. Cada día que transcurre es tiempo perdido para el agro.
La solución sería que el ministro Alencastre convoque ipso facto a las empresas importadoras de fertilizantes para evaluar la posibilidad de que ellas traigan esos insumos, esencialmente porque conocen los mecanismos de la logística. Así, la distribución de urea y otros fertilizantes llegará oportunamente al agro.
En caso contrario, llegará para las calendas griegas… y todos habremos perdido.
El piso movedizo para el gobierno
La fórmula más sencilla, práctica y rápida que debe optar el ministro Alencastre, para asegurar el éxito de su gestión, es dialogar y concertar con las organizaciones representativas del sector. Y proceder según el sentido común.
De lo contrario, el gobierno en general sentirá que el piso se le mueve por todas partes, pues los agricultores no aguantan más maltratos ni olvidos, así como las promesas incumplidas de Pedro Castillo.
De la ilusión a la frustración
Pecaríamos de injustos si no se reconociera que el gobierno acertó al designar al Econ. Alencastre como titular del Midagri, por tratarse de un hombre honesto, que siente, conoce y quiere al campo. Pero toda esa voluntad ha sido prácticamente rebasada por los problemas irresueltos del agro, lo que obliga al jefe del sector a convocar a los mayores expertos del país con el propósito de formar un equipo conocedor que proponga y ejecute soluciones pragmáticas a los problemas más urgentes, empezando por garantizar el normal desarrollo de la campaña agrícola, y brindar la seguridad alimentaria al país.
Temas urgentes
Tres problemas requieren urgentes definiciones: déficit de fertilizantes, incertidumbre hidroclimática, escasez y encarecimiento de los alimentos de origen agrario. Un cuarto tema, que implica la participación de otros ministerios, sería la puesta en marcha de un programa para enfrentar la recesión económica.
Nadie desea que el entusiasmo y la esperanza que generó el 6 de junio la designación del economista Andrés Alencastre Calderón como el quinto ministro de este gobierno, se convierta en frustración.
