Los “paros agrarios” a los que asistimos casi todas las semanas en diversas partes del país, y en circunstancias críticas, como ocurrió en Semana Santa, estarían digitados desde Palacio de Gobierno. Esos de ninguna manera son “paros agrarios”, sino paros extremistas con tres mensajes: cierre del Congreso, ley contra los monopolios; y, asamblea constituyente.
En el discurso para el paro del 21 de abril, existen los mensajes divisionistas que utilizan los extremistas para dividir el país entre pobres y ricos, destinados a enardecer a la población y hacerle creer que, atacando buses y automóviles, saqueando tiendas comerciales, incendiando campamentos mineros, cortando los servicios de agua potable, poniendo piedras y palos en las carreteras, quemando llantas, atacando a policías y periodistas, se hace justicia y se resuelven los problemas.
El propósito de estos discursos es “concientizar” a la población de menores recursos para “destruir el actual orden que favorece a los ricos y construir uno nuevo”. Leamos:
“Como dirigente campesino alzo mi voz de protesta, contra ese Congreso que destruye la democracia, ¿saben por qué? Porque abusando de sus funciones de congresista no legisla defendiendo el derecho a la igualdad y la libertad… Si no en beneficio de grupos de poder económico y financieros, consolidando los monopolios y oligopolios; derivando en una desigualdad entre ricos y pobres…”
¿El Congreso consolida monopolios?
“En pleno siglo XXI, no podemos aceptar, seguir siendo eternamente pobres … En ese sentido el campesinado nos preguntamos para ¿qué sirven los congresistas? ¿Para qué sirve esta vieja y caduca Constitución?
“La explotación de los monopolios y oligopolios ¡¡ debe cesar…Basta ya de palabras… Hacen falta leyes, hace falta cambio constitucional… Hace falta asamblea constituyente…”
Estos “agricultores” no proponen captar mejores tecnologías agrícolas, aumentar los fondos del Agrobanco, rebajar los precios de los fertilizantes, mejores carreteras, ampliar mercados, no, ellos quieren como Cerrón-Castillo-Boluarte-Bermejo ¡asamblea constituyente!
Leamos más:
“Ayer: Juan Velasco Alvarado dijo en la primera reforma agraria: “La Tierra es para quien
la trabaja”
“Hoy: Pedro Castillo, en la segunda reforma agraria, dice: Pasaremos a la Agro industrialización del Perú …”
Nadie se opone a que cada agricultor sea dueño de una planta industrial, tienen que hacer la prueba. Castillo no ha movido un dedo para ejecutar la II reforma agraria. El extremismo cree que basta con lanzar una idea y ¡zas! ésta se hace realidad. Idea mentirosa como la promesa de construir un ferrocarril por los Andes.
Leamos:
1) Por la aprobación de la Ley de prohibición de monopolios y oligopolios. Paro nacional.
2) Aprobación de la Ley de II Reforma Agraria y su presupuesto respectivo… Paro nacional.
3) Aprobación de la Ley que convoca a la asamblea constituyente… Paro nacional.
4) Aprobación de la Ley de Vacancia parlamentaria…. Paro nacional.
¿Y qué significa paro nacional? Carta libre para destruir la propiedad pública y privada; retener camiones cargados con frutas y alimentos para las ciudades; impedir el paso de ambulancias con enfermos graves; apedrear a la policía; cerrar colegios y negar la educación a los niños; obligar a los turistas a caminar por varios kilómetros para buscar conexiones; cobrar cupos a quienes quieren pasar con sus motocicletas o bicicletas; saquear tiendas, bazares y boutiques; saquear, incendiar y quemar peajes…
Nooo, estos de ninguna manera son agricultores.
Julián Cortez Sánchez
