Las bajas temperaturas representan una amenaza permanente para la actividad pecuaria en las comunidades rurales y ponen en riesgo la economía y la seguridad alimentaria de las familias ganaderas. En ese contexto, el Gobierno Regional de Cusco distribuyó 200 toneladas de heno de avena en las 13 provincias de la región para beneficiar directamente a 5000 productores agropecuarios.
La entrega de 10 000 pacas de heno de avena, de 20 kilogramos cada una, a través de la Gerencia Regional de Agricultura y del proyecto Inocuidad Agropecuaria, permitirá garantizar la alimentación de ovinos y camélidos sudamericanos durante la temporada de bajas temperaturas. De esta manera, se busca evitar pérdidas económicas, preservar la productividad pecuaria y contribuir a la seguridad alimentaria de miles de familias que dependen de la ganadería para su sustento.

La intervención también favorecerá la recuperación de los pastizales naturales, reducirá la presión sobre los recursos ambientales y fortalecerá la capacidad de respuesta de los productores frente a los efectos del cambio climático.
«No podemos permitir que las heladas destruyan años de esfuerzo; por ello, actuamos de manera preventiva y con presencia permanente en las comunidades», señaló el gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez.
Asimismo, esta entrega contribuirá a la recuperación de las áreas de pastoreo, disminuirá la presión sobre los recursos naturales y mejorará la capacidad de respuesta de los productores frente a las bajas temperaturas.
