Los gremios deben mantener su independencia para evitar gollerías de los gobiernos y ministros de turno. Lo decimos porque recientemente tres dirigentes de gremios agrarios, bases de Conveagro, regresaron de Bélgica, tras realizar una pasantía por fincas ganaderas.
El periplo de esas personas no debería llamarnos la atención ni despertar suspicacias, sino fuera por el hecho de la existencia de un convenio suscrito el 21 de enero del presente año, entre el programa Agroideas del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y Conveagro, para que el Estado cofinancie con 105,600 soles el programa incentivo al fortalecimiento de las formas asociativas de los productores agrarios.
Y ese “acuerdo” establece financiar pasantías en Europa para ocho personas, por 39,040 soles.
Coincidentemente, viajaron los Sres. Clímaco Cárdenas Cárdenas, aún presidente de Conveagro, Hermitaño Rojas, líder de la Asociación de Peruana de Productores de Arroz (Apear), y Efraín Solís Ascue, puntal de la Central Agroandina del Perú, organizaciones que integran ese foro.
No está mal que el Estado financie la capacitación de los productores agrarios para lograr la competitividad de los mismos, pero dentro de un proceso transparente para evitar suspicacias, incluso para dar oportunidad a destacados ganaderos o pequeños emprendedores que desean mejorar el manejo de hatos y razas e interesados en gestión eficiente de fincas, que hay muchos en el país.
¿Qué puede aprender un quinuero en Bélgica, donde no se siembra ese cultivo? Salvo que tanto Solís como Rojas hayan aprendido cómo aprovechar los tallos y hojas de esos cultivos en la alimentación del ganado.
No es justo que por su servilismo se premie a algunos dirigentes paseanderos, mientras que los productores son víctimas de la indolencia oficial.
