Cada 21 de marzo conmemoramos el Día Internacional de los Bosques, destacando su papel fundamental en la seguridad alimentaria, la nutrición y los medios de vida de millones de familias. Proveen alimentos esenciales como frutos, semillas, raíces y carne silvestre, siendo recursos clave para las comunidades indígenas y rurales.
Sin embargo, su función va mucho más allá de la alimentación. Los bosques son una fuente vital de energía, proporcionando madera para cocinar, jugando un papel clave en la agricultura al albergan polinizadores y actuando en el enriquecimiento de los suelos, la regulación del clima y la conservación de la biodiversidad.
Además, las cuencas forestales suministran agua dulce a más del 85 % de las principales ciudades del mundo. En situaciones de crisis, los bosques se convierten en un salvavidas económico y alimentario, llegando a aportar hasta un 20 % de los ingresos familiares en zonas rurales, garantizando dietas saludables.
Pero estos ecosistemas están en peligro. Cada año se pierden 10 millones de hectáreas de bosques a causa de la deforestación y otros 70 millones son devastados por incendios. Proteger y restaurar nuestros bosques es urgente y necesario: de ellos depende el bienestar del planeta y de las generaciones futuras.

¿Sabías qué?
- Los bosques son vitales para el agua, de la que dependen los ecosistemas y nuestra seguridad alimentaria y nutrición. Las cuencas hidrográficas boscosas suministran agua dulce a más del 85 % de las principales ciudades del mundo y la gestión sostenible de los bosques tiene el potencial de mejorar la calidad de agua de más de 1700 millones de personas que residen en grandes zonas urbanas, contribuyendo a su seguridad alimentaria hídrica.
- Los bosques prestan apoyo a la agricultura al brindar un hogar a los polinizadores, ayudar a mantener la salud del suelo, retener agua, ofrecer alimento y sombra al ganado, regular las temperaturas y actuar como barrera natural de los cultivos contra el viento, además de hacer que aumenten las precipitaciones para cubrir las necesidades agrícolas.
- Más de 5000 millones de personas en todo el mundo utilizan los bosques y los productos forestales no maderables como alimentos, medicinas y medios de vida. Son una fuente rica de frutos secos, frutas, semillas, raíces, tubérculos, hojas, hongos, miel, carne de animales silvestres e insectos, que aportan nutrientes esenciales a la ingesta dietética.
- Más de 2000 millones de personas dependen de la madera y otros combustibles tradicionales para cocinar.
- Los bosques favorecen los ingresos rurales al impulsar los medios de vida y la nutrición. En algunos países y regiones, los bosques y árboles proporcionan alrededor del 20 % de los ingresos de los hogares rurales, lo que permite el acceso a alimentos nutritivos y dietas diversas.
- Los bosques sirven como redes de seguridad alimentaria en tiempos de crisis. Los bosques favorecen la seguridad alimentaria y diversifican ingresos durante las perturbaciones, como por malas cosechas o conflictos, con lo que ayudan a garantizar la supervivencia de las comunidades cuando las fuentes habituales no están disponibles.
- La carne de los animales silvestres que provine de los bosques es una fuente esencial de proteínas y micronutrientes para los Pueblos Indígenas y las comunidades rurales, sobre todo en las regiones tropicales. Se utilizan más de 3200 especies de animales silvestres como alimento.
