Cada cuarto viernes de agosto se celebra el Día del Café Peruano, con el propósito de fortalecer su consumo interno y generar mayores recursos económicos sostenibles para las más de 220 000 familias productoras que cultivan este grano en 427 000 hectáreas distribuidas en 16 regiones. Esta bebida aromática es mucho más que cafeína: aporta beneficios a la salud, es fuente de empleo y contribuye a combatir la pobreza y la exclusión social.
Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el Perú cuenta con más de 100 variedades, entre las cuales se destacan Caturra, Typica, Bourbon, Geisha, Catimor Y Pache. Asimismo, Junín, San Martín, Cajamarca, Cusco, Amazonas, Huánuco y Pasco, son las regiones de mayor producción y superficie.
En los últimos años, el café peruano ha tenido un gran impulso en el mercado nacional e internacional. Se calcula que cerca de dos millones de personas viven de este valioso grano, entre los cuales se encuentran productores, transportistas, tostadores, catadores, baristas y dueños de cafeterías.

Exportación
El café es el primer producto agrícola tradicional de exportación del Perú y ocupa el cuarto lugar dentro de las agroexportaciones nacionales, solo por detrás de los arándanos, uvas y paltas. En el año 2024, las exportaciones de café superaron los $1100 millones, consolidando su presencia en 52 mercados internacionales gracias a su calidad, sabor y trazabilidad.
El Perú se mantiene como noveno productor y exportador mundial de café convencional y sigue avanzando con firmeza hacia el fortalecimiento de su oferta diferenciada, dirigida a nichos de alto valor como cafés sostenibles, de comercio justo, de calidad de taza y gourmet.
Asimismo, nuestro país es reconocido como el primer productor mundial de café orgánico, con una superficie certificada de más de 85 000 hectáreas, y figura entre los principales exportadores de cafés especiales del mundo. Esta posición privilegiada ha sido alcanzada gracias al trabajo articulado entre productores, cooperativas, organizaciones y entidades del Estado.

Beneficios del café: un aliado para mejorar nuestra calidad de vida y combatir los efectos negativos del envejecimiento
El café es mucho más que cafeína. Cuenta con vitaminas del grupo B, minerales como el potasio o el magnesio o compuestos como el ácido clorogénico, el ácido ferúlico o los lignanos. Esta combinación de sustancias brinda una multitud de beneficios para la salud.
- Reduce el riesgo de padecer demencia, alzhéimer y parkinson: el café ayuda a prevenir la oxidación de las neuronas.
- Disminuye las posibilidades de padecer cálculos biliarios: los fitonutrientes del café estimulan la producción de bilis y la contracción de la vesícula, mejorando su funcionamiento.
- Reduce el riesgo de tener cálculos renales: mejora la salud del riñón y del sistema urinario.
- Cuenta con efecto antiinflamatorio: resulta beneficioso para enfermedades como la artritis o la tendinitis.
- Previene del síndrome metabólico: es un conjunto de afecciones como la acumulación de grasa abdominal, resistencia a la insulina o presión arterial alta que pueden causar enfermedades cardiovasculares.
- Es hepatoprotector: previene de padecer hígado graso y cirrosis hepática.
- Disminuye el riesgo de muerte: un estudio del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) concluyó que el consumo moderado de café con cafeína se asocia con la disminución de la mortalidad por cualquier causa.
- Además de disminuir el riesgo de muerte, un estudio realizado por el Instituto Madrileño de Estudios Avanzados en Alimentación (IMDEA) y publicado en la revista Nature Communications concluyó que el café mejora la calidad de vida durante el envejecimiento. Esto es gracias al harmol, un compuesto de la familia de las betacarbolinas presente en esta bebida y en otros alimentos como la carne, el pescado o los cereales. La investigación demostró que el harmol perfecciona la función del músculo esquelético y de parámetros metabólicos asociados con la calidad de vida durante el envejecimiento.

Origen del café
El café, oriundo de África, realizó un extenso recorrido para convertirse hoy en un valioso cultivo en el Perú. Cotizado en los principales mercados del mundo, la semilla del cafeto llegó a las Américas junto con Cristóbal Colón en el siglo XV.
El producto, rico en compuestos antioxidantes, arribó a Guayaquil, que en esos momentos pertenecía al Virreinato del Perú entre 1740 y 1760, para luego expandirse el cultivo a Huánuco, Cusco y Jaén. Debido a la diversidad de pisos ecológicos y microclimas, el suelo peruano es apto para la siembra de diversos tipos de café.
Dato:
El consumo de café en Perú alcanza los 1.4 kilos por persona al año. Esta cifra, aunque significativa, está por debajo de los niveles observados en otros países de la región. En Brasil y Costa Rica, por ejemplo, el consumo promedio per cápita varía entre 4 y 5 kilos por persona.
